Hace
unas semanas sucedió al cardenal de Viena, ahora ha ocurrido lo
mismo con el cardenal Martini. La dinámica es: se publican con gran
resalto unas declaraciones o entrevista en la que dicen que, en vista
de los abusos sexuales, se hace necesario revisar la cuestión del
celibato sacerdotal. Poco después llega la reacción de los propios
interesados, en la que aseguran que en ningún momento han afirmado
lo que se les atribuye.
Algunos
medios se hacen eco del desmentido, pero mantienen intacta la noticia
original, es decir, no incluyen ninguna mención de que esas presuntas afirmaciones fueron declaradas falsas por los “entrevistados”.
De esta forma, la falsa noticia pasa a formar parte de la
“documentación”, a la que se acudirá más adelante. Hemos visto
durante estos días cómo articulistas y columnistas se remiten al
primer texto, ignorando completamente que se trató de un montaje.
Pienso
que en el mundo "on line" es más fácil que nunca dejar constancia de
las rectificaciones o de los desmentidos que recibe una noticia. En
los casos que mencionamos, no es un simple detalle: se trata del rechazo total por parte de
los supuestos protagonistas. Sin embargo, no se suele dejar esa constancia en la noticia original, con lo que se concede amplio espacio a la confusión futura. Pienso que aquí se
manifiesta en todo su esplendor la verdadera enfermedad mortal del
periodismo: la pereza.
Por dedicarme a la política conozco algún que otro periodista, consideran una máxima lo de: no dejes que la realidad te eche a perder una noticia. Enseñemos a los jovenes a tener espiritu crítico o estamos perdidos, porque lo que oyes o lees en los medios de comunicación tiene en si mismo apariencia de verdad y cuando profundizas es para troncharse o echarse a llorar. Páginas como esta ayudan.
Publicado por: maria muñiz | 30/03/2010 en 09:16 p.m.
Gracias por tus comentarios Diego, pero ... no está faltando algo de actualidad en el blog?.
Publicado por: Satur Lorenzo | 03/04/2010 en 05:06 p.m.
Gracias por la suave reprimenda...
Publicado por: dc [blogger] | 08/04/2010 en 07:39 p.m.