*Islam

Un “The Times” mezquino

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No me extraña que algunos medios de comunicación de lengua árabe e inspiración musulmana hayan comentado negativamente la noticia de la conversión al cristianismo del periodista Magdi Allam. No podía ser de otro modo. Pienso, de todas formas, que en un mundo en el que la conversión se castiga (al menos, institucionalmente) con la muerte, la simple crítica sea algo bastante más saludable. Y eso aunque las críticas caigan en la retórica demencial de que Allam se ha vendido a Israel, etc. Insisto: mejor eso que dos tiros en la nuca.

Lo que me parece un poco más triste es el modo de dar la noticia de un diario como The Times. En su edición on line el diario londinense hizo gala del complejo de inferioridad ante lo musulmán que caracteriza a cierta sociedad occidental. Mientras las noticias de otros medios subrayaban “El Papa bautiza a un destacado musulmán italiano”, el diario de Murdoch decía: “El Papa corre el riesgo de enfadar a los musulmanes al bautizar a un periodista controvertido” (link perdido, clica sobre el gráfico para ampliarlo).

Al diario de Murdoch parece que le importa poco que –a pesar de las amenazas- Allam haya ejercido el derecho humano a la libertad religiosa, que incluye la libertad de culto y también la libertad de poder cambiar de religión. Un derecho que niegan algunos fundamentalismos, como el islámico. En vez de felicitarse por el gesto, a The Times todo esto le interesa poco. Tal vez por complejo de inferioridad o simplemente por miedo. Precisamente el miedo que denuncia Allam en su artículo (versión original italiana - versión española).

Magdi Allam y el Papa. Doble valentía

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Hemos hablado de él varias veces en este blog. De lo que no tenía noticia es del proceso interior que le ha llevado a la conversión al cristianismo desde su origen musulmán. El periodista Magdi Allam, subdirector del diario milanés Corriere della Sera, recibió en la vigilia pascual los sacramentos de la iniciación cristiana de manos del Papa. Podía haberlo hecho en una ceremonia privada, sin pueblo, pero lo hizo en la basílica de San Pedro, y del gesto ha hablado la prensa de todo el mundo.

Una de las razones de esa elección ha sido la de mostrar públicamente su agradecimiento al Papa. En su proceso de conversión han participado varias personas, pero “sin duda, el encuentro más extraordinario y significativo ha sido con el Papa Benedicto XVI, a quien he admirado y defendido como musulmán por su maestría en mostrar la ligazón indisoluble entre fe y razón como fundamento de la auténtica religión y de la civilización humana”, escribe en una carta publicada por su diario. Es decir, uno de los aspecto que más le ha influido en su decisión ha sido precisamente el tema de la famosa lectio magistralis del Papa en la Universidad de Ratisbona.


Magdi Cristiano Allam,
como ahora se llama, es bien consciente de que su vida blindada (lleva escolta desde hace tiempo, a raíz de las amenazas de muerte recibidas por sus criticas al extremismo islámico) será a partir de ahora todavía más difícil. Pero afirma que el hecho de que el Papa aceptara conferirle personalmente el bautismo, la confirmación y la eucaristía, le ha dado fuerzas. Considera que con ese gesto el Papa “ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente sobre la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en las países de mayoría musulmana y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos” (condenados a muerte por apostasía). “Con su testimonio, Benedicto XVI nos dice hoy que es preciso vencer el miedo y no tener ningún temor en afirmar la verdad de Jesús también con los musulmanes”.


Allam recuerda que
su primer artículo en el Corriere trataba precisamente de “Las nuevas catacumbas de los islámicos convertidos”, en el que se denunciaba la situación de abandono (por parte del Estado y la Iglesia) de los musulmanes convertidos al cristianismo en Italia. De ahí su deseo de que esa situación cambie radicalmente. Si no somos capaces en nuestra casa “de garantizar a todos la plena libertad religiosa, ¿cómo podremos ser creíbles cuando denunciamos las violaciones de tal libertad en otras partes del mundo?”

Ratisbona y la espada

Arabia Al final de su visita al Vaticano, el rey Abdulá, de Arabia Saudita, regaló a Benedicto XVI una especie de cimitarra de oro con la empuñadura incrustada de piedras preciosas. En esta ocasión, como comenta Ernesto Galli della Loggia en Corriere della Sera (link no disponible), nadie se ha escandalizado: todos los medios occidentales han ofrecido la explicación oficial: la espada, en la cultura de Oriente Medio, es símbolo de la fuerza moral. Nada de instrumento de lucha.

Sin duda será
así, dice Galli,  pero podemos imaginar las reacciones que se hubieran producido en los medios occidentales si el Papa, en una visita al palacio de Riad, capital de Arabia, hubiera regalado al rey un cuadro de la batalla de Lepanto.  Es un comentario irónico, pero no absurdo. Todavía están frescas las reacciones de desdén de numerosos medios occidentales, empezando por The New York Times,  ante el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona.  Muchos lo vieron como la sepultura del diálogo.

Los datos, sin
embargo, parecen desmentirlo. Por ejemplo, el éxito de esta visita: es la primera vez en la historia que un rey de Arabia –líder de una de las corrientes más rígidas del islam- habla con un Papa. Y la reciente carta en la que 138 ulemas -doctores de la ley mahometana- de 43 países subrayan la importancia del diálogo entre cristianos y musulmanes en la onda precisamente de la propuesta de Ratisbona. El camino es largo y complicado, pero va a resultar que aquel denigrado discurso está ayudando a clarificarlo. 

Para salir de la indiferencia (sobre la situación de los cristianos en el mundo musulmán)

Iraq

El periodista Magdi Allam, experto en cuestiones árabes y musulmanas en Corriere della Sera, y él mismo de religión musulmana, ha lanzado hoy desde la páginas de este diario una propuesta: convocar una manifestación en Roma, el próximo 30 de junio, en defensa de los cristianos perseguidos en el mundo musulmán. No sé qué acogida tendrá esta idea (temo que poca, ojalá me equivoque). En todo caso, es una llamada de atención para salir de la indiferencia.

“Salvemos a los cristianos de Oriente Medio. Estamos asistiendo de un modo inaceptablemente pávido e irresponsable  a la persecución y al éxodo masivo de centenares de miles de cristianos, que son los verdaderos autóctonos de la región”, escribe.  Y enumera cómo están las cosas no sólo en las orillas del Mediterráneo, sino también en Irak, Sudán y otros países.

La amargura de la soledad fue expresada por el obispo auxiliar de Bagdad, Shlemon Warduni, en unas declaraciones recogidas por Avvenire: “los cristianos no están haciendo nada, mientras aquí se muere, se sufren secuestros, se obliga a la conversión al islam, a pagar para tener protección o a ceder a las propias hijas a delincuentes para evitar represalias o tener que emigrar, dejando el trabajo de una vida. De Estados Unidos y Europa, sólo silencio. Nadie nos ha mostrado solidaridad cuando fue asesinado el sacerdote Ragheed Ganni. Sólo el Papa nos ha enviado un telegrama y ha alzado su voz para hacer conocer la tragedia de los cristianos iraquíes”.

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[Actualización, 20 de junio]: la convocatoria ha encontrado cierto eco. La manifestación se celebrará el 4 de julio en la plaza de los Santos Apóstoles de Roma.

Paradojas

Gafas

¿Por qué en Suecia, donde existen leyes para defender la fauna y la flora, donde los árboles no se pueden talar arbitrariamente, donde se castiga a quienes maltratan a los animales, y los campesinos deben criar a los cerdos respetando su bienestar... no se defiende al bebé no nacido? La pregunta se la formulaba hace unos días un artículista del Svenska Dagbladet, del que se hace eco Aceprensa.

En otro artículo aparecido en el mismo diario, el autor constata que la gente acusa a la Iglesia católica de discriminar a los homosexuales, pero se pregunta: ¿por qué no se ha propuesto que puedan casarse en una mezquita o en una sinagoga? ¿O por qué no se  subraya que la actitud del islam hacia el aborto es tan “retrógrada” como la cristiana? ¿Tal vez por miedo a que pongan una bomba en el metro de Estocolmo?

En un tercer artículo se comenta que la cadena de hoteles Hilton en Suecia ha decidio suprimir las Biblias de sus habitaciones, para no ofender a los no creyentes.  El autor advierte que se trata de una pésima propaganda: han quitado las Biblias, mientras mantienen los programas pornográficos en la red interna de televisión de los hoteles.

La lista de paradojas se podría ampliar y, desde luego, no se refiere sólo a Suecia.

Dios en Albania, el antiguo Estado ateo

Wpostalbania

“En un país que una vez puso a Dios fuera de la ley, la religión ha vuelto”, escribe The Washington Post en un largo reportaje dedicado a Albania, el país que se declaró oficialmente ateo en 1967. La periodista, Mary Jordan, relata la situación de la ciudad de Shkoder, de ochenta mil habitantes. Y observa, entre otras cosas, que en la catedral católica -que el régimen comunista convirtió en pabellón de baloncesto-, asisten más de dos mil personas a la misa de diez del domingo.

Pero el texto se refiere también a cómo han desembarcado en el pequeño país adriático (de tres millones y medio de habitantes) muchos misioneros cristianos e imanes musulmanes, todos extranjeros que desconocen la tradicional concordia existente entre los fieles de diversas creencias religiosas.

El sacerdote católico Zef Pllumi, de 83 años (25 de los cuales pasados en prisión), cuenta, por ejemplo, las recientes protestas de algunos musulmanes ante la iniciativa de colocar en la ciudad una estatua de la madre Teresa de Calcuta, de origen albanés. “Un musulmán albanés nunca hubiera pensado en criticar una estatua de madre Teresa”, y recuerda que cuando él mismo salió de la cárcel varios musulmanes se ofrecieron para hacerle de guardaespaldas.

El cardenal Bertone y la prensa

Lefigaromagazine

El semanario francés Le Figaro Magazine acaba de poner en su página web la entrevista que realizó al cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado vaticano. Uno de los puntos que me parecen más significativos son sus referencias sus comentarios a cómo es el tratamiento que la prensa otorga a las informaciones sobre la Santa Sede. (También  son interesantes sus referencias al próximo motu proprio -o decreto- con el que Benedicto XVI autorizará la celebración de la misa según el rito de S. Pío V, que traduzco en la segunda parte del post: clicar “Continuar leyendo..”). 

Por lo que se refiere a la prensa, el cardenal Bertone dice textualmente: “los mensaje de la Iglesia son sometidos a una forma de manipulación y de falsificación por parte de un cierto número de medios occidentales. Observo una fijación de algunos periodistas sobre los temas morales, como el aborto o las uniones homosexuales, que desde luego son muy importantes, pero que no sintetizan en absoluto el pensamiento y el obrar de la Iglesia. Es más, cabe constatar el poco eco que tienen en la prensa las actividades sociales y caritativas de millares de organizaciones católicas en el mundo. ¿Por qué ese silencio ensordecedor?”.

Más adelante hace alusión a los ecos y polémicas que siguieron al discurso de Benedicto XVI en Ratisbona: “no comprendo el error de los medios, que en ningún momento ha subrayado que las palabras del Santo Padre no se referían específicamente al Islam, que el tema central de su intervención era la cuestión de poner a Dios en el centro de la vida social, pues una sociedad sin Dios está destinada a la autodestrucción. El pensamiento de Benedicto XVI ha sido ocultado con esmero. Los comentaristas que aislan algunas frases, en una extrapolación engañosa, ejercen su oficio de modo deshonesto”.

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Un templo católico para la tierra de Al-Jazeera (el primero en catorce siglos)

Qatar

Después de catorce siglos de prohibición, la Iglesia católica en Qatar ha obtenido el permiso para construir un lugar de culto. El templo, de todas formas, no estará abierto a la población local, sino a los cien mil católicos extranjeros (en su mayoría filipinos e indios) que trabajan en el país (que cuenta con una población total de 750 mil habitantes).

El futuro párroco, Tom Veneration, ha explicado a AsiaNews que el gobierno ha permitido a las confesiones cristianas construir sus propios templos tras veinte años de peticiones formales. El terreno para la iglesia ha sido concedido por el emir Amir Hamad bin Khalifa Al Thani, quien en los últimos años ha promovido una política de diálogo interreligioso, si bien manteniendo la ley que prohibe a la población, en su mayor parte musulmana, convertirse a otras religiones.

El templo costará unos quince millones de dólares  y la inauguración está prevista para el final de este año. Qatar estableció relaciones diplomáticas con la Santa Sede en 2002. El pequeño emirato árabe es también conocido en los últimos años por ser la sede de la televisión Al-Jazeera.

Andrea Santoro, un año después

Andrea_santoro

El próximo cinco de febrero se cumple el primer aniversario del asesinato del sacerdote italiano Andrea Santoro en Turquía. El tribunal consideró el crimen como obra solitaria de un joven desequilibrado, al que condenaron a dieciocho años de cárcel. El proceso se celebró a puerta cerrada porque el imputado era menor de edad. Monseñor Luigi Padovese, vicario apostólico en Anatolia (Turquía), explica en Avvenire que está personalmente decepcionado: “considero que no se han esclarecido las cosas sobre las causas y los mandantes”. 

En efecto, los familiares de Hrant Dink, el periodista turco-armenio asesinado hace unas semanas, han afirmado que si se hubiera aclarado el asesinato de don Andrea tal vez Dink no habría muerto. Por otra parte, y aunque este tipo de mensajes hay que tomarlos con pinzas, el grupo que reivindicó el asesinato del periodista escribió a su periódico diciendo que “tras el cura Santoro, hemos eliminado a otro enemigo de Turquía”.  Monseñor Padovese no es amigo de tramas ocultas, pero afirma que es evidente que hay gente “que alimenta los sentimientos de odio y hostilidad contra los cristianos, los armenios y cualquiera que sea considerado culpable de actitudes que -con gran desenvoltura- se definen ‘contrarias a los intereses de la nación’”. 

En el caso del asesinato del periodista, el dato positivo fue la reacción de la población, lo que demuestra que “la sociedad turca, en su conjunto, es una planta sana, pero no hay que minusvalorar que algunas raíces están enfermas”. En este sentido, añade que es preciso que las autoridades religiosas islámicas lleven a cabo una “condena más explícita del fanatismo y de quien usa la religión para justificar la violencia. La prensa turca publicó una frase del asesino de Dink que es atroz en su elocuencia: ‘hice la oración del viernes y después fui contra él’”.

Etiquetas: para todos o para nadie

Tonyblair

El gobierno de Tony Blair ha decidido no acoger el derecho a la objeción de conciencia de las agencias católicas dedicadas a las adopciones de niños. La Iglesia católica había pedido, en efecto, que sus instituciones no fueran obligadas a tramitar adopciones destinadas a parejas gays (petición que fue respaldada por la Iglesia de Inglaterra y por la comunidad islámica de Gran Bretaña). El gobierno ha acordado que las instituciones católicas se deben adecuar a esa norma (Equality Act) en un plazo de veinte meses (y no seis, como pedían algunos ministros).

No excluyo que en esos veinte meses –si prevalece el sentido común- se puedan encontrar otras soluciones, pues a nadie interesa perder el trabajo que realizan las doce agencias católicas, que se verían obligadas a cerrar. Aunque sólo se ocupan de unos doscientos treinta casos al año, el 4 por ciento de los niños adoptados anualmente en Gran Bretaña, todos reconocen que se trata habitualmente de las situaciones más difíciles.

Al informar sobre este debate, buena parte de la prensa ha descrito a una de las protagonistas, la ministra para las Comunidades, Ruth Kelly, como “ferviente católica”, "catolicísima", “ultraconservadora” o con expresiones similares. Daba la impresión de que con esas etiquetas se pretendía subrayar que actuaba como obligada o condicionada por el hecho de ser católica... Es decir, una “papista” al servicio del Vaticano, mientras que las demás partes del debate aparecían como “libres”, pues no se les aplicaban expresiones que hicieran referencia a sus puntos de vista. La realidad es muy distinta. Por citar solo una de las más mencionadas, de Angela Eagle solo se ha dicho que es una "potente parlamentaria", pero -siguiendo la lógica usada con Kelly- habría que haber añadido que se trata de una reconocida militante lesbiana. Como se suele decir, aquí o jugamos todos o rompemos la baraja.

La ideología de la tolerancia

Cordoba

Me parece que en la polémica sobre el uso de la catedral de Córdoba (España), para que los musulmanes puedan también ir a rezar allí, hay algo más que un sincero amor hacia las prácticas religiosas de los demás o hacia la concordia entre las religiones. Como muchos lectores de este blog no son españoles, vale la pena situar las cosas en su contexto. Pero antes hay que aclarar que no hay multitudes empujando en la puerta, pues la población musulmana censada en la ciudad de Córdoba apenas llega al millar de personas y tienen su propia mezquita (aunque pequeña).

La catedral está edificada sobre una antigua mezquita (que se conserva), que a su vez fue edificada sobre un templo cristiano (destruido durante la invasión árabe, pero se conservan restos), y éste construido sobre un antiguo templo pagano romano. Según los arqueólogos, lo que permanece de la mezquita se ha mantenido precisamente gracias a la construcción de la catedral.

La demanda de poder usar la mezquita fue lanzada a los medios de comunicación por Mansur Escudero, presidente de una organización musulmana española. Escudero es un antiguo militante comunista convertido al Islam, que apoyó con entusiasmo la introducción del “matrimonio” homosexual en España como paso para lograr más adelante el reconocimiento de la poligamia (ver noticia de enero de 2005).

La idea de que los musulmanes usen la catedral contó con el apoyo de algunos paladines de un multiculturalismo políticamente correcto, que consiste en apoyar a todas las iniciativas que entienden contrarias la Iglesia católica. El obispo local declinó cordialmente la petición y Escudero respondió yendo a rezar a las afueras del templo (en compañía de la prensa).  Que todo fue una pantomima lo explica hoy con diáfana claridad el escritor Juan Manuel de Prada en ABC. Es obvio que a Escudero no se le ocurriría plantear lo contrario (oración cristiana en una mezquita), pero hay que reconocer su habilidad para explotar la “ideología de la tolerancia”, una enfermedad que consiste en aceptar todo sin ningún juicio crítico (todo, se entiende, siempre que quien paguen sean los demás, no yo).

El gesto del joven comerciante pakistaní

Pakistan

Los cristianos y otras minorías no tienen una vida fácil en Pakistán. Por eso me ha llamado la atención una noticia que sólo he visto en AsiaNews (ingles / italiano). Se trata del gesto de un joven comerciante, Summer Adeel, musulmán de 29 años, que durante los días de Navidad ha llenado la ciudad de Faisalabad de carteles de felicitación por el nacimiento de Cristo.

Adeel explica que “Cristo ha siempre predicado la paz y el amor caminando a pie por muchas regiones de la tierra. Yo también he caminado por toda la ciudad colocando los mensajes de felicitación navideña por el nacimiento del Salvador cristiano: es lo que puedo ofrecer por esta fiesta”. Aunque su gesto no ha sido bien visto por algunos colegas, “los cristianos de aquí han quedado muy impresionados”.

La agencia añade que a pesar del alto grado de tensión provocada por las amenazas de los fundamentalistas, las ceremonias navideñas en Pakistán se han desarrollado con tranquilidad. Y un alto representante del gobierno ha subrayado en un acto público que “todos los pakistaníes, también los cristianos, deben trabajar juntos por el progreso de la nación, sin discriminaciones y en plena fraternidad”.

La navidad, fiesta nacional en 25 países de mayoría musulmana

Presepe

A veces se aprende algo de las polémicas, cuando hay gente dispuesta a razonar y a ofrecer datos.  A propósito de las iniciativas de suprimir el belén y otros símbolos navideños para no molestar a los inmigrantes musulmanes, Magdi Allam (experto en temas musulmanes del Corriere della Sera) afirma en un artículo: “y pensar que mientras en Italia, Gran Bretaña o Canadá hay quien -incluso desde la posición de autoridad civil- ha tomado medidas anti-navideñas para ‘no herir la sensibilidad de los musulmanes’, en 25 países de mayoría musulmana se considera fiesta nacional la Navidad católica (25 de diciembre) o la Navidad ortodoxa (6 de enero)”.

Allam añade que esta navidad instalará en su casa –“yo, único musulmán laico de la familia”- un belén y un árbol de navidad más bellos y grandes, “para compartir con los míos la alegría y la meditación sobre el misterio de la Navidad”.  En el artículo recoge varios testimonios de musulmanes residentes en Italia que recuerdan que las figuras de Jesús y María son respetadas por el Islam y mencionadas en el Corán.

Su conclusión es neta: “que los enemigos de belén, de los villancicos o de la fiesta del nacimiento de Jesús tengan la valentía de decir que son enemigos de esta civilización occidental y cristiana. Que sepa que, de hecho, son aliados de los integristas y extremistas islámicos.  Pero que dejen de una vez de usar como excusa a los musulmanes dedicados a compartir una identidad italiana y una común civilización del hombre”.

Las reflexiones del cardenal Caffarra

Caffarra

Siempre es interesante leer lo que dice el cardenal Carlo Carraffa, arzobispo de Bolonia, que sabe unir la profundidad con la claridad de expresión, característica de los buenos universitarios. Señalo sólo algunos párrafos de una larga entrevista que publica Corriere della Sera (14 de diciembre; la versión on line es verdaderamente poco atractiva, pues todo el texto es un único bloque mazacótico e ilegible: complimenti!). El texto de este post es más largo de lo habitual, pero pienso que vale la pena.

El cardenal no está de acuerdo con quienes ven el viaje de Benedicto XVI a Turquía como un desmentido del famoso discurso de Ratisbona: “la idea del Papa teólogo contrapuesto al Papa hábil político es una caricatura. Al contrario, veo entre Ratisbona y Estambul una profunda coherencia y continuidad. Lo puedo verificar confrontando el discurso de Ratisbona con los que ha pronunciado ante el ministro de asuntos religiosos y ante el cuerpo diplomático acreditado en Ankara. En los tres está presente la misma idea de fondo: el diálogo entre los pueblos, y por tanto la paz, se construye sobre la base de una racionalidad que no se cierra a la dimensión religiosa, y de una fe que no quiera imponerse con métodos diversos a la argumentación razonable”.

Sobre los problemas de integración de los inmigrantes de otras culturas y religiones: una vez constatado el fracaso de alguno modelos, como el francés o el británico, Caffarra sostiene una integración que se debe apoyar en puntos claros. “Hay que respetar el primado de la dignidad de cada persona y el valor de cada vida; hay que reconocer a las culturas una relevancia en la esfera pública. La neutralidad del Estado no debe ser indiferencia a dar hospitalidad a cualquier concepción de la vida. Se debe identificar un núcleo de valores no negociable. Por ejemplo: igual dignidad entre hombre y mujer; monogamia en el matrimonio; libertad de elegir la fe y eventualmente de abandonarla”.

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El pluralismo religioso como excusa

Presepe

“No ofendamos a los creyentes de otras religiones”. Este suele ser el lema que se esgrime para eliminar de la vida pública de países de mayoría cristiana expresiones o símbolos de origen cristiano. Lo estamos viendo en estas semanas que preceden a la navidad. En algunos casos, todo hay que decirlo, con argumentaciones cuya lógica es difícil de seguir. 

Pero ahora resulta que los supuestos beneficiarios de esas iniciativas –los musulmanes, en la mayoría de los casos europeos- no parecen tan entusiastas. “El deseo de secularización de las festividades religiosas ofende a cristianos y musulmanes”, afirman en Gran Bretaña representantes de ambas comunidades, según publicaba The Daily Telegraph semanas atrás.

Pero la declaración conjunta da un paso más: “los que usan el hecho del pluralismo religioso como una excusa para descristianizar la sociedad británica, están promoviendo sin saberlo el radicalismo: provocan el antagonismo contra los musulmanes y otros grupos, endosándoles unas intenciones anticristianas de las que carecen”. Es decir, se desencadena un efecto contrario del que se afirma sostener. Sobre estos temas sigue siendo de actualidad lo que escribía Umberto Eco hace un año.

Turquía: caen los prejuicios sobre el Papa

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Ya habrá tiempo de referirse al alcance que el viaje del Papa a Turquía tendrá para las relaciones ecuménicas con los ortodoxos y para el mejor entendimiento con el mundo musulmán. Vale la pena detenerse un momento para subrayar otro aspecto que, a juzgar por el clima de las semanas que precedieron el viaje, era difícil de esperar: el cambio en la opinión pública turca con respecto al Papa.

Lo destaca hoy desde Estambul el experto en temas de medio oriente del Corriere della Sera, Antonio Ferrari. “Si se hiciera hoy un sondeo sobre la popularidad de los líderes mundiales en Turquía, en los primeros lugares encontraríamos sin ninguna duda a Benedicto XVI. En tres días se ha producido el prodigio. El Papa que algunos detestaban y la mayoría criticaba por las declaraciones sobre el Islam ha conquistado a la gente”.

“Decir que Turquía ha sido seducida por Ratzinger –añade-, no es una exageración. Basta ojear los periódicos para comprenderlo”. Y cita los titulares de los principales diarios, así como el cambio de programación que las televisiones turcas llevaron a cabo para responder al interés de los telespectadores: “desde la llegada del Pontífice, el evento ha provocado un incremento de audiencia e interés que nadie, absolutamente nadie, había previsto”.

Algunos articulistas, al comentar este resultado, afirma que “Ratisbona está olvidada”.  Entiendo que se refieren a “los equívocos” sobre el discurso de Ratisbona, porque el Papa no ha hecho sino insistir en lo que allí dijo:  por ejemplo, que matar en el nombre de Dios es una ofensa a Dios y a la dignidad humana.

La amenaza de Al Qaeda: cuestión de títulos

Versionimpresa

Versiononline

La delirante amenaza de Al Qaeda -en la que afirma que el Papa fue a Turquía para la “preparación de una campaña cruzada contra el Islam”-, ha sido el tema de muchas primeras páginas en la prensa de hoy, pero por lo general se ha dado espacio a los verdaderos contenidos de la visita, dejando en un segundo plano la propaganda terrorista.

Por eso, me ha llamado la atención el diverso modo en que el diario El Mundo ha titulado esta información en su versión impresa y en su versión on line:

“Al Qaeda denuncia la ‘cruzada’ del Pontífice” (versión impresa)
“Al Qaeda dice que el viaje del Papa forma parte de una cruzada” (versión on line)

Del primer titular está ausente el distanciamiento que se espera de un periódico al informa de tal arrebato, a pesar de que “cruzada” se coloque entre comillas. De la lectura del titular se transmite la impresión de que no se cuestona la “denuncia”. Además, conceder a Al Qaeda la facultad de “denunciar” es dotarla de una dignidad y un estatuto de los que carece, por definición, un grupo terrorista. En el segundo título ese distanciamiento es evidente.

Es muy probable que el espacio disponible condicionara la elección de las palabras del primer caso. Aún así, cabrían otros títulos breves: “Al Qaeda califica de ‘cruzada’ el viaje del Papa” / “Para Al Qaeda, el viaje del Papa es una ‘cruzada’”.  Posiblemente, este hecho no tenga mayor trascendencia, pero pienso que vale la pena ser quisquilloso con la propaganda originada por los grupos terroristas.

El Papa, Turquía y la Unión Europea

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Un año y medio antes de ser elegido Papa, el entonces cardenal Ratzinger declaró en una entrevista con Le Figaro Magazine (13 de agosto de 2004) que no le parecía oportuna la entrada de Turquía en la Unión Europea por motivos históricos y culturales. Sugería una forma de alianza especial para este país de mayoría musulmana (ver el texto francés de la respuesta en la segunda parte de este post). Hoy la noticia destacada del primer día del viaje de Benedicto XVI a Turquía es la declaración de que la Santa Sede, y el Papa en primera persona,  ve con favor la entrada de Turquía en la Unión Europea. ¿Ha cambiado de opinión ahora por oportunismo? 

Antes de intentar una respuesta, vale la pena ofrecer un poco de contexto para entender mejor el alcance de ese patrocinio. La frase de apoyo no fue pronunciada por el Papa en público, sino referida por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, tras su entrevista en privado con el Pontífice. Erdogan dijo que había pedido al Papa que apoyara la candidatura turca para ingresar en la UE. La respuesta de Benedicto XVI referida por Erdogan fue: “Usted sabe que no tenemos una función política, pero estamos a favor de la entrada de Turquía en la UE”. Naturalmente, a Erdogan le faltó tiempo para difundir esta afirmación a los cuatro vientos, pues era el mejor regalo que podía hacer a su gobierno.

El director de la Oficina de Prensa del Vaticano, padre Federico Lombardi, recordó que “la Santa Sede no tiene ni el poder ni la misión política específica de intervenir sobre la cuestión precisa del ingreso de Turquía en la Unión Europea. No le compete. Sin embargo, ve positivamente y alienta la vía del diálogo,  de la aproximación y de la incorporación a Europa, basada en valores y principios comunes”. Hace unos días, el Secretario de Estado vaticano, cardenal Bertone, declaró que la Santa Sede desea que Turquía “pueda cumplir los requisitos presentados por la Unión Europea para su integración”.

Las declaraciones del cardenal Ratzinger a Le Figaro fueron una muestra de sinceridad (decir lo que se piensa y razonarlo) y una nueva confirmación de que no aspiraba a ser Papa (de lo contrario, no se hubiera expuesto en primera persona sobre un tema como ese). Ahora como Romano Pontífice, sus opiniones personales pasan a un segundo plano. Lo que dijo era verdad y sigue siendo verdad, pero ha madurado la convicción de que es todavía más importante que se dé ese acercamiento: “una fecundación recíproca”, explicó en el avión que le llevaba a Ankara. Nosotros debemos “repensar nuestro laicismo” y Turquía “pensar con nosotros la libertad y los valores que le dan contenido”. Para los cristianos de Turquía –fervientes defensores del ingreso del país en la Unión Europea- todo esto es una buena noticia, pues si Turquía cumple con los requisitos de la UE gozarán de una libertad religiosa que hoy todavía no es completa.

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Algunas claves del viaje del Papa a Turquía

Turquia Las setenta y dos horas que Benedicto XVI pasará en suelo turco, desde hoy hasta el viernes (1 de diciembre), supondrán un paso en  las relaciones de la Iglesia católica con el mundo ortodoxo y (se espera) en el diálogo entre Cristianismo e Islam. La presencia del Papa dará además visibilidad a la minoría cristiana y a la necesidad de libertad religiosa en el país. Como trasfondo, la visita ofrecerá un escaparate internacional a Turquía y a sus aspiraciones de integrarse en la Unión Europea. (Para saber más, ver una cosa larga que escribí para Aceprensa).

El viaje es difícil para el Papa y también para la prensa: será interesante comprobar si las previsibles manifestaciones de musulmanes radicales prevalecerán –desde el punto de vista informativo, sobre todo en televisión- sobre los otros aspectos de la visita. Siempre es más fácil informar de protestas –aunque sean de pocas personas- que de discursos, gestos y contexto.

El tema periodístico son las relaciones con el Islam (después, sobre todo, del poco leído discurso en Ratisbona), pero el tema principal en la agenda del Papa es el diálogo con los ortodoxos. La visita de Benedicto XVI no supondrá progresos espectaculares, pero puede dar, al menos, visibilidad a las limitaciones que el gobierno turco impone al Patriarcado ortodoxo (Esa es la opinión del ensayista George Weigel en un artículo que publica en Newsweek).

Turquía: la noticia fue el fracaso de la marcha

Protesta

Los periodistas sabemos que a veces es más significativo lo que no ocurre que lo que ocurre (en realidad, no hace falta ser periodista para saber esto).  En este sentido, es interesante comprobar dónde los periodicos pusieron el énfasis al informar de la manifestación anti-Papa que se celebró ayer en Estambul. Para abreviar, menciono sólo diarios de España e Italia.

Por lo general, la prensa española se centró en el hecho de la multitudinaria protesta contra la visita, como indican estos dos titulares de hoy:

“EL PAPA NO ES BIENVENIDO”
Miles de personas se manifiestan en Estambul contra la visita de Benedicto XVI a Turquía
(El País)

Ratzinger en tierra islámica / Malestar entre la comunidad turca
UNA MULTITUDINARIA PROTESTA PRECEDE LA VISITA DE BENEDICTO XVI A TURQUÍA
(El Periódico)

La prensa italiana, por el contrario, destaca el fracaso de la manifestación, en la que los convocantes -tal como venían anunciando desde hace varias semanas- pensaban reunir un millón de personas. Según la policia asistieron solo veinte mil. Algunos ejemplos de titulares:

NAUFRAGA LA PROTESTA ANTI-PAPA
Pocos integristas en la calle en Estambul. Mañana comienza la visita
(La Stampa)

FRACASA LA MARCHA CONTRA LA VISITA
(Corriere della Sera)

TURQUÍA, POCOS CONTRA EL PAPA
(La Repubblica)

Pienso que en este caso, la noticia estaba en el fracaso de una manifestación organizada -para consumo de los medios occidentales (con pancartas en inglés...)-, por un partido minoritario (ronda el 2%) que busca visibilidad de cara a las elecciones del próximo mes de marzo. Con esto no quiero decir que la visita vaya a ser un paseo, pero me parece que es injusto con Turquía presentarla con tonos casi apocalípticos.

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[Actualización, 28 de noviembre] Un amigo me dice por e-mail que en realidad El País ya dice en el primer parágrafo del reportaje que en la manifestación hubo solo de 15 a 20 mil personas, cuando esperaban un millón. Es cierto: precisamente por eso resulta muy llamativo el título, que se concentra solo en lo de "multitudinaria", olvidando el contexto. Como los títulos los pone la redacción del periódico, esa elección es todavía más significativa pues se trata de una opción editorial.

Lost in translation (sólo en tres idiomas el discurso de Ratisbona)

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Llama la atención que no exista todavía –a fecha de hoy- una versión oficial en español del discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona. Se trata de un texto importante, que ha levantado además tanta polvareda. Sorprende también que no exista una versión oficial en árabe, lengua madre de millones de musulmanes que podrían disponer así de una traducción adecuada de lo que dijo el Papa.

Pensaba que tras las anotaciones hechas por Benedicto XVI a ese discurso (notas en las que precisa aún más el contenido de sus palabras), los organismos competentes de la Santa Sede no durarían en proporcionar esas traducciones. Pero se ha cumplido un mes y el texto está solo en alemán, inglés e italiano. [Aquí está la versión en español realizada por Aciprensa].

Supongo que habrá una explicación para esas lagunas. No creo, de todas formas, que se deba a la falta de gente capaz para hacerlas. Me parece que se trata, sobre todo, de una cuestión de mentalidad: se diría que se traduce para los archivos o los anuarios, pero se echa de menos una mayor tempestividad para hacer frente a las necesidades de información (y no solo periodística). Es una pena.

Las extravagancias de "The Times"

Limbo

Los italianos tienen una palabra muy expresiva para definirla: “cervellotica”.  En castellano diríamos “retorcida” (o tal vez “emicránica”, pero es un término no aprobado por la Real Academia de la Lengua). Así de pintoresca es la explicación que The Times (4 de octubre) ofrece del por qué Benedicto XVI “abolirá” el limbo. La síntesis del razonamiento es: como los musulmanes creen que las almas de los niños recien nacidos van al cielo, el Papa –que nunca creyó en el limbo- se apresura a suprimirlo, con el fin de facilitar la evangelización en las fértiles tierras de misión de África y Asia.

No pensaba hablar del limbo, porque ya se mencionó aquí hace unos meses, a propósito de los trabajos de la Comisión Teológica Internacional. En estos días se han publicado las mismas cosas que entonces, con el añadido de que el Papa iba a “abolir” el limbo el viernes...  Me decidí a escribir esto al leer cómo el diario londinense titulaba la información:

“EL PAPA TRATA DE GANARSE CORAZONES Y MENTES SALVANDO
LAS ALMAS DE LOS BEBÉS NO BAUTIZADOS"

Creí que era simplemente un titulo extravagante, ideado para captar la atención del lector (Amy Welborn lo propone como el peor titular nunca escrito). Pero he visto que esa extravagancia sigue en el texto de la noticia (redactada “a cuatro manos” entre la experta en temas religiosos del diario, Ruth Gledhill, y el corresponsal en Roma, Richard Owen). Me asalta la duda de si los autores hablan en serio o no  Tal vez sea simplemente una manifestación de ”snobismo” que solo se entiende si uno vive a las orillas del Támesis.

En todo caso, lo de la “abolición” no tuvo lugar, entre otras cosas porque (como ellos mismos dicen más adelante) nunca fue una verdad de fe. Y sobre todo porque lo que está haciendo la Comisión Teológica Internacional es reflexionar sobre las cuestiones doctrinales que en el pasado movieron a los teólogos a sugerir la existencia del limbo, y sobre los motivos que permiten ahora dejar de lado esa formulación, sin alterar la fe de la Iglesia. En palabras de uno de sus miembros, el obispo y teólogo Bruno Forte, “se trata de eliminar el uso de imágenes y metáforas que no alcanzan a abarcar la riqueza del mensaje de esperanza que ha traido Jesucristo”.

Al Jazeera: ¿periodismo crispado en versión árabe?

Aljazeera

Dice en una breve noticia Il Giornale de Milán que la televisión Al Jazeera (o Al Jazira, como creo que se transcribe) está vigilando para ver quien difunde las viñetas danesas sobre Mahoma. Su corresponsal en Oslo informaba ayer de que el segundo canal de la televisión noruega las había mostrado “hace unos días”. Parece ser que el programa de la televisión nórdica las enseñó en el marco de un reportaje sobre las polémicas que se desencadenaron hace varios meses, en el que se incluían también pasajes de discursos de imanes incitando a la protesta.

Llama la atención la actitud de “perro guardián” de la televisión del Qatar, sobre todo cuando ellos mismos ofrecieron hace unas semanas unas viñetas ofensivas contra Benedicto XVI. Y cuando ellos mismos alimentaron las protestas por el discurso del Papa en Ratisbona. Y cuando ellos mismo lanzaron la versión de que el secuestro del avión turco, que aterrizó en Italia el pasado 3 de octubre, era un gesto contra el viaje del Papa a Turquía... (Una hipótesis clamorosamente desmentida, pero que duró varias horas).

Se podría dar una interpretación benigna de esa actitud beligerante: la necesidad de las televisiones todo-noticias por tener temas fuertes y dramáticos para sus continuos boletines informativos.  Si no los hay, la tendencia es crearlos. Supongo que no es la única interpretación posible. Tal vez pueda ser una muestra de periodismo crispado que sienta bien a la prensa, pero no sienta bien a la gente...

“La islamización de los espíritus” y el buen gusto [Act]

Pudor

Los hechos son ya conocidos: el profesor de filosofía francés Robert Redeker ha escrito un artículo duro sobre el Islam en Le Figaro del 19 de septiembre (“Qué debe hacer el mundo libre ante las intimidaciones del Islam”). A raíz de ese texto ha recibido amenazas de muerte, hasta el punto de que la brigada antiterrorista ha decidido vigilar sobre él y su familia. El profesor ha perdido su trabajo en un Liceo, debe cambiar cada dos días de residencia (secreta) y pagar todos los gastos de su bolsillo. En Egipto y Túnez, las autoridades han impedido la difusión del periódico que contenía el artículo.

No he leído el texto original del artículo porque el diario no lo ofrece en libre acceso. Por las referencias que he visto, Redeker hace un juicio severo del Islam. “Odio y violencia –afirma pueblan el libro con el que todo musulmán es educado, el Corán. Y hoy, como en tiempos de la guerra fría, violencia e intimidación son los medios utilizados por una ideología con vocación hegemónica para imponer sobre el mundo su lastra de plomo”.  Dejo de lado el comentario sobre este punto (las reacciones de quienes le amenazan a muerte parecen la mejor confirmación de las tesis), para centrarme en otro aspecto: el artículo es una invitación a contener lo que denomina “la islamización de los espíritus” que se extiende cada vez más y que consiste en una sumisión más o menos consciente a los “diktat” del Islam en la vida cotidiana.

El autor cita unas cuantas manifestaciones de lo que considera esa islamización: los horarios reservados solo a mujeres en las piscinas municipales, las prohibiciones alimenticias en los comedores de las escuelas, el velo tolerado por las calles pero prohibido en las aulas, la prohibición de tomar el sol en tanga en las orillas de Sena, transformado en playa urbana, la prohibición de publicar viñetas satíricas sobre Mahoma... 

Me parece interesante la observación sobre el proceso de islamización que, por miedo, se está produciendo imperceptiblemente en los países occidentales. Lo que considero un error es reducir las manifestaciones públicas de pudor a una cuestión exclusiva del Islam. No sé de quién partiría la idea no permitir a las mujeres tomar el sol en tanga en las orillas del Sena, en mitad de la ciudad. Pero no creo que ese sea el gran argumento contra el Islam radical...  En todas las culturas existe el llamado “buen gusto” (un concepto muy clásico y occidental, que no tiene nada que ver con el puritanismo victoriano). Otra cosa distinta es que intenten imponerme el pudor a golpe de latigazos en la plaza pública.

...

[Actualización, 2 de octubre) Pongo aquí el link con el artículo original (gracias, Jonathan). Después de leerlo, el razonamiento de arriba no cambia sustancialmente, pero hay matices. La prohibición de lucir el tanga se justificó con “problemas de orden público”.  Añade, además, que la gente que se opuso a la dedicación de una plaza en París a la memoria de Juan Pablo II no rechistó cuando de lo que se trataba era de construir mezquitas. Sostiene que, a diferencia del Islam, los errores históricos de la Iglesia no tienen sus raices en el evangelio.

Volviendo al tema del pudor, sobre  el que no hay en el artículo otras referencias, pienso que es interesante distinguir el origen: el pudor cristiano (del que Occidente ha mamado, aunque hoy parece olvidado) tiene su sentido en la dignidad del cuerpo humano. Tal vez me equivoque, pero mi impresión es que en la interpretación de cierta mentalidad islámica, ese “pudor exagerado” se debe más bien al sentido de propiedad del hombre sobre el cuerpo de la mujer.

Textos y pretextos. ¿Un error de “relaciones públicas”?

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Ahora que la tormenta (parece) que ha pasado, se puede reflexionar con más calma sobre si en la polémica surgida por la referencia del Papa al Islam, en su discurso en la Universidad de Ratisbona, hubo o no un “error de relaciones públicas”, como algunos sugieren (con más o menos matices). De lo que se trata aquí es de reflexionar sobre Iglesia y comunicación, que es el tema de fondo de este blog.

Más que de relaciones públicas, es preferible hablar en sentido más amplio de comunicación institucional, que incluye los modos y medios a través de los cuales una institución presenta su propia identidad ante determinados públicos, entre los que se incluyen los medios de comunicación. Su objetivo no es “quedar bien” a toda costa sino conseguir que se transparente lo que uno verdaderamente es (en este sentido, la polémica no es -por definición- negativa). Para conseguirlo, es necesario tener en cuenta las características, condicionamientos, virtudes, defectos, mecanismos, prejuicios, tics, etc. del entorno específico en el que se ejerce (en este caso, de los medios de comunicación). De lo contrario, se corre el riesgo de que el mensaje que se quiere transmitir llegue alterado a causa de “efectos colaterales” e incluso de “fuego amigo”.

Desde una perspectiva formal, pienso que al discurso del Papa hubiera bastado añadir que la famosa cita del diálogo entre Manuel II Paleólogo y el erudito persa “no refleja su pensamiento” para evitar polémicas artificales. En realidad, ese distanciamiento del Papa se observa en el propio texto, cuando dice que Paleólogo formula la pregunta “de manera sorprendentemente brusca”: pero entiendo que es un matiz que capta la audiencia académica ante la que estaba hablando, pero no los titulares de los periódicos (ni la "maquinaria" periodística, con sus condicionamientos, mecanismos, prejuicios, tics...).

Dicho esto, un sano realismo impone no caer en la ingenuidad de pensar que todas las polémicas se habrían evitado añadiendo esas precisaciones. Leyendo muchas de las críticas dirigidas al Papa en estos días se llega a la conclusión de que, en efecto, sus palabras han sido tan solo un pretexto, y no me refiero sólo al radicalismo musulmán sino a nuestra prensa occidental (botón de muestra). A pesar de todo, cabe señalar un efecto inesperado: el discurso de Ratisbona se está convirtiendo -gracias a la red- en el texto más leído de Benedicto XVI.

El método de “The New York Times”

Metodocientifico

La polémica suscitada por las palabras del Papa sobre el Islam ha dejado al descubierto las fisuras en los modos de hacer de algunos medios informativos. Ya lo mencionamos días atrás. Encuentro ahora un gráfico sobre el proceso del método científico comparado con el “método actual”. El esquema está escrito en clave humorística, pero resulta terriblemente verdadero y se podría aplicar al “método” seguido por cierto periodismo en la actualidad. [Clicar en el gráfico para ampliarlo].

El método científico clásico formula hipótesis a partir de la observación de los fenómenos naturales. Luego, comprueba esas hipótesis realizando experimentos rigurosos. Esos experimentos pueden producir la modificación de las hipótesis que se proponían al inicio. De esta forma, se llega a la formulación de una teoría, basada en la repetida verificación de los resultados.

El “nuevo” método científico crea la teoría en base a lo que las agencias que financian el proyecto quieren que sea verdad. Se diseñan un mínimo de experimentos para probar mostrar sugerir que la teoría es verdadera. Se modifica la teoría para que calcen los datos y se publican los resultados: se califica la teoria como “hipótesis”, a la vez que se aparenta haber seguido un método científico. La última fase consiste en defender abiertamente la teoría, a pesar de las evidencias que la desmienten.

Mulo

La actividad periodística no forma parte de las ciencias naturales, pero la similitud con los modos de proceder del “nuevo” método científico parece evidente. Un ejemplo es lo que ha hecho The New York Times. El día  16 de septiembre publicó un editorial en el que afirmaba que el Papa había ofendido al Islam y que debía perdir perdón. En los días siguientes, autorizadas voces musulmanas reconocían que las palabras del Papa se habían sacado fuera de contexto; otros analistas subrayaron cuál era en realidad el contenido del discurso de Benedicto XVI, subrayaron que tenía razón e incluso dicen que el Papa ha hecho un favor al Islam y a Occidente. El propio Papa lamentó las malas intrepretaciones que se habían hecho de sus palabras...

El día 20 de septiembre, el diario de referencia del periodismo mundial vuelve a publicar un editorial (“The Pope’s Act of Contrition”) en el que afirmar que “ahora que el Papa ha expresado su arrepentimiento por haber ofendido a los musulmanes...”  Los editoriales representan la voz institucional del medio. En este caso, temo que el peso de los hechos está haciendo vacilar su terquedad. ¿Por qué se pide a los demás que hagan autocrítica y resulta tan difícil hacerla en la propia casa?

Tres reproches al Papa (con algunas respuestas)

Mordaza

Leyendo acá y allá sobre la polémica suscitada por las palabras de Benedicto XVI sobre el Islam, me parece que la crítica periodística al Papa se puede concentrar en tres cuestiones. Las sintetizo a continuación, ofreciendo unas posibles respuestas. Las ideas están tomadas de varios artículos que ahora me resulta difícil identificar. Soy consciente de que se trata de preguntas y respuestas incompletas.

El Papa no puede condenar la violencia como medio para difundir la religión porque los cristianos han hecho lo mismo.

-En algunas épocas los cristianos han mezclado la religión con la política (e incluso con sus ambiciones personales disfrazadas de religión). Pero es una historia pasada y enterrada. Incluso Juan Pablo II pidió perdón por los abusos que los cristianos habían cometido a lo largo de la historia en nombre del evangelio. En esa autocrítica se ha quedado, hasta la fecha, solo.

El Papa se ha equivocado porque debía haber previsto las consecuencias de sus declaraciones.

-Es decir, se debía de haber autocensurado por miedo a los fanáticos. De este modo se elimina la libertad de expresión, tan querida por muchos de los que ahora le critican. Es cierto que el Papa tenía la confianza, que se ha demostrado exagerada, de poder encontrar interlocutores adecuados -también entre los musulmanes- para un diálogo “franco y sincero”. De momento, el ruido lo están haciendo los radicales. Cabe desear que cambien los vientos.

El Papa ha dado un paso atrás en el diálogo entre las religiones con respecto a Juan Pablo II.

-Muchos de los que enfrentan a Benedicto XVI con Juan Pablo II son los mismos que hace años enfrentaban a Juan Pablo II con Pablo VI o con Juan XXIII. Para ellos, el Papa muerto siempre es el mejor... Es sorprendente afirmar que hay una ruptura teológica entre Juan Pablo II y el Papa actual, que fue la “mente teológica” de Juan Pablo II durante más de veinte años. El diálogo -decía Juan Pablo II- no consiste en dar palmadas en la espalda sino que parte de la definición de la propia identidad.  Un diálogo franco y sincero pasa por plantear al otro preguntas que pueden sonar incómodas pero que es necesario hacer (y, en este caso concreto, nadie se atreve a hacer).

El perdón de sor Leonella

Sorleonella

Hay una frase de G. K. Chesterton que refleja bien lo que está pasando a propósito de las palabras (o presuntas palabras) del Papa sobre el Islam: “Es un tiempo el nuestro en el que se espera del cristiano que alabe a todos los credos menos al suyo” (Illustrated London News, 11.08.1928). No han faltado comentaristas -teólogos improvisados- que se han mostrado algo molestos porque el Papa (con su análisis sobre fe y razón, que es el verdadero tema) se declara abiertamente católico...

Para romper esa tendencia, no está de más alabar aquí el sacrificio de sor Leonella, la monja italiana asesinada en Somalia el pasado 17 de septiembre. Cuenta Massimo A. Alberizzi, enviado especial del Corriere della Sera en Mogadiscio, que la religiosa -que llevaba cuarenta años trabajando en África y cuatro en Somalia-, murió repitiendo “perdono, perdono, perdono”, mientras apretaba la mano de otra de las religiosas, sor Marzia, empeñada como ella en hacer funcionar el último hospital de Somalia.

El diario il Foglio (19 de septiembre) habla en un editorial del martirio de sor Leonella, y subraya que “la misma palabra, mártir, se usa también para definir a los terroristas islámicos que mueren con un correaje de explosivos en la cintura para matar a ciudadanos inermes (...). No todos los cristianos son como sor Leonella, ni todos los islámicos como sus asesinos”. El hecho es, añade el diario, que el perdón invocado por la agonizante es algo opuesto a la violencia sistemáticamente predicada en un buen número de mezquitas. “Si resultara fundada, como todo hace creer, la hipótesis de que el asesinato de una persona pacífica, que se ocupaba de socorrer a los sómalos enfermos, ha sido perpretado como respuesta al apelo a la razón lanzado por Benedicto XVI en Ratisbona, se tendría la trágica confirmación de lo justo que era ese llamamiento y de cuánto sea necesario dar testimonio de la razón contra la rabia ciega”.

Papa e Islam. Los errores del mensajero

Messenger

Al margen de instrumentaciones políticas, la polémica sobre las palabras del Papa ha puesto de manifiesto las limitaciones del periodismo-al-instante, que no deja espacio para la ponderación, y que reduce las cuestiones complejas a un titular impactante de pocas palabras. No se trata de culpar al mensajero: ya mencionamos aquí como ejemplo el caso de la agencia France Press y de su “El Papa disfruta de un tiempo privado después de haber abofeteado al Islam” (13 de septiembre). Una descripción muy poco inocente de lo que había dicho Benedicto XVI en la universidad de Ratisbona. El problema es que ese resumen es lo que llega, pues son pocos los que luego acuden a leer un discurso docto de cuatro mil palabras (en su versión española).

Es triste decirlo, pero también los medios de comunicación han contribuido a inflamar una polémica que les resultaba rentable. En algunos casos, por simpleza políticamente correcta, disfrazada de razones de multiculturalismo (decepcionante el New York Times). Y en otros, por militancia: el caso emblemático aquí es la cadena de televisión árabe Al Jazeera. Dos testimonio musulmanes respaldan esta percepción (publicados hoy por el Corriere della Sera, pero no aparecen en su versión on line de libre acceso):

-el primero es el de Ahmar Badr Al-Din Hassoun, 56 años, gran Mufti de Siria, que se define un moderado: “tal vez por eso los periodistas de Al Jazeera no entrevistan a personas como yo. A ellos les interesa crear conflicto, buscan las voces extremistas, no a quien cree en la paz entre las religiones. (...) Me he quedado de piedra con la actitud de Al Jazeera, tal vez condicionada por los Estados Unidos. Lanza de continuo la crisis, la tiene  desde hace tres días como primera noticia y de este modo la acentúa. Lo mismo vale en cuanto a The New York Times: casi parece que una parte de los media internacionales estén haciendo de todo para impedir el diálogo”

-el segundo testimonio es de Mario Scialoja, italiano convertido al Islam, consejero de la Liga Musulmana Mundial: “se trata de palabras [las del Papa] que tomadas aisladamente pueden aparecer poco felices, pero que algunos medios de información han extrapolado arbitrariamente del texto del discurso completo, dándoles un significado del todo diverso. Una persona de sentido común no debería caer en tales trampas. Si un líder islámico citara las palabras pronunciadas por Jesús en el Evangelio según San Mateo: “No penseis que he venido a traer la paz sobre la tierra. No he venido a traer la paz sino la espada”. ¿Qué pasaría en el mundo cristiano? Absolutamente nada. Jesús había pronunciado efectivamente esas palabras antes de expulsar a los mercaderes del templo, pero hay que interpretarlas a la luz de todo el mensaje evangélico, que es un mensaje de amor y no de odio”.

Papa e Islam. Las viñetas del "Corriere" y "Al Jazeera"

Vigneta

Está claro que cuando se abordan temas delicados, cada uno ve lo que quiere ver. Se ha comprobado con la ola de indignación levantada por las frases de Benedicto XVI en Ratisbona: “El Papa ha ofendido al Islam”; y se ha visto ahora con la interpretación de sus comentarios en el ángelus de ayer en Castelgandolfo. Para buena parte de la prensa, “El Papa ha pedido perdón”. O incluso ha hecho autocrítica (La Repubblica, 18 de septiembre), o bien una “Clamorosa marcha atrás” (Il Riformista, 18 de septiembre); es más, “El Papa corrige a Ratzinger” (L’Unità, 18 de septiembre).

Para los medios anglosajones, el origen de la interpretación del ángelus está, tal vez, en la ambigüedad de la traducción inglesa de las palabras del Papa: “deeply sorry for the reactions”. Pero aún así, lo que lamenta son las reacciones, no lo que dijo en su discurso en Alemania (“which in its totality was and is an invitation to frank and sincere dialogue, with great mutual respect”; “el cual –en su totalidad- era y es una invitación al diálogo franco y sincero, con gran respeto mutuo”).

Para quitar un poco de hierro al asunto, traigo aquí la solución que -con el fin de evitar nuevos equívocos por parte musulmana- sugiere el viñetista del Corriere della Sera (18 de septiembre): “Para no ser malentendido, le toca hablar en árabe”, susurra uno de los monseñores  (clicar la viñeta para ampliarla).  Desde luego, no es la única viñeta que se ha publicado en estos días. La televisión Al Jazeera está difundiendo un "cartoon" animado en el que se ve a Juan Pablo II lanzar un par de palomas al aire y acto seguido a Benedicto XVI que se las carga de cuatro escopetazos. Por el suelo, sangre inocente y un Juan Pablo II desolado. No se ha oído ninguna protesta. El "cartoon" se puede ver en la aquí.