“El celibato no es un dogma”, repiten hoy al unísono los titulares de la prensa italiana, haciéndose eco de unas declaraciones que el cardenal Claudio Hummes, nuevo prefecto de la Congregación para el Clero, realizó en Brasil antes de salir para Roma. Que el celibato no es un dogma era algo que ya se sabía, pero es evidente que a la prensa le interesa todo lo relacionado con el celibato sacerdotal.
Añadiría que, salvo algunos casos aislados, en los que se detecta una llamativa “militancia anti-celibato”, la prensa no está ni a favor ni en contra. Por lo general, lo que le atrae es todo lo que pueda suponer cambio, contraste, ruptura con lo anterior, enfrentamiento de puntos de vista. Es decir, “drama”. Pero conforme lo nuevo se hace costumbre, a la prensa le deja de interesar: por ejemplo, la ordenación de mujeres en la Iglesia de Inglaterra hace tiempo que ya no es noticia, salvo cuando se oyen voces contrarias... La prensa sigue su propia “lógica”, a veces discutible, en la que prima la novedad.
Del celibato se habló en la reunión de cardenales con el Papa celebrada hace un par de semanas. Es un tema que se aborda periódicamente y siempre se acaba llegando a la misma conclusión: es un bien para la Iglesia. Lo subraya hoy el cardenal Herranz en una entrevista publicada por Il Giornale, en la que sintetiza también las razones por las que el concilio Vaticano II insistió en la conveniencia del celibato. Se muestra escéptico a propósito de que los casados sean una solución contra la crisis de vocaciones sacerdotales: basta observar lo que ocurre en las confesiones protestantes. La Stampa, por su parte, publica en su versión impresa un breve reportaje en el que recoge las opiniones de algunos párrocos sobre el celibato. La idea de fondo es que se trata de una opción aceptada libremente. Dicen que, a parte de razones más profundas, como el donarse plenamente a Dios, el celibato facilita ejercer el ministerio sacerdotal con plena libertad y disponibilidad.
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[Actualización, 4 de diciembre] El cardenal Hummes ha precisado el alcance de sus declaraciones al diario Estado de Sao Paulo. Recojo el texto en español difundido por el VIS:
"En la Iglesia ha estado siempre claro que la obligación del celibato para los sacerdotes no es un dogma, sino una norma disciplinaria. De hecho, es válida para la Iglesia latina, pero no para los ritos orientales, donde incluso en las comunidades unidas a la Iglesia católica es normal que haya sacerdotes casados.
Sin embargo, también está claro que la norma del celibato para los sacerdotes en la Iglesia latina es muy antigua y se asienta en una tradición consolidada y en fuertes motivos, de carácter tanto teológico y espiritual como práctico y pastoral, reafirmadas también por los Papas.
De hecho, en el reciente sínodo de los obispos sobre los sacerdotes, la opinión más difundida entre los padres era que una ampliación de la regla del celibato no sería una solución ni siquiera para el problema de la escasez de vocaciones, que habría que ligar más bien a otras causas, comenzando por la cultura moderna secularizada, como demuestra la experiencia incluso de las demás confesiones cristianas, que cuentan con sacerdotes o pastores casados.
Por lo tanto, el celibato no es una cuestión que figure actualmente en el orden del día de las autoridades eclesiásticas, como se ha reafirmado recientemente tras la última reunión de los jefes de dicasterio con el Santo Padre".
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