*Benedicto XVI

Más sobre el impacto del Papa en USA

Papaaereo Los medios de comunicación de Estados Unidos dedicaron a la visita de Benedicto XVI -durante la semana del 14 al 20 de abril- el 16 por ciento del total de espacio y tiempo disponible (“newshole”), según un informe publicado conjuntamente por "The Pew Forum on Religion & Public Life" y "The Project for Excellence in Journalism".

En el conjunto de los medios, la visita fue el segundo tema de interés durante esa semana, tras la campaña presidencial (en el sector online fue la “top story”). En lo que va de año, las únicas noticias que han merecido una atención superior en una misma semana han sido  la campaña electoral presidencial (enfrentamiento Obama-Clinton), los problemas de la economía de Estados Unidos y  el escándalo del gobernador Spitzer.

Por lo que se refiere a los temas específicos abordados por los medios durante la visita, el estudio indica que el 37 por ciento de las informaciones y opiniones trataban del impacto del escándalo de los abusos sexuales; en segundo lugar (con el 17 %) figuraban diversos aspectos sobre las relaciones del Papa con los católicos americanos. La interpretacion política fue la gran ausente. Un sondeo paralelo indica además que la popularidad de Benedicto XVI entre los norteamericanos ha exprimentado un significativo crecimiento tras la visita.

"Time" y "L'Osservatore"

100time No es que me preocupe mucho la ausencia del Papa en la lista de las 100 personas más influyentes que se publica en el último número del semanario Time. Lo que me sorprende es el criterio periodístico que guía la elección. Time ha dedicado buen espacio a la cobertura del reciente viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos y ha visto cómo los otros medios también lo hacían [con datos sorprendentes: por ejemplo, las tres misas transmitidas en directo por la CNN en el plazo de una semana: algo que difícilmente volveremos a ver]. Si ahora excluyen el nombre del Papa del elenco de las personas influyentes, vienen ganas de preguntarles: ¿y entonces porqué le habéis dedicado tantas primeras páginas...?

Pero casi más trascendencia que la lista de Time ha tenido la noticia de algunas novedades en L'Osservatore Romano, que acaba de contratar como redactora a una mujer. No es que sea la primera vez que una redactora escribe para el diario. La novedad es el contrato fijo. Desconozco las razones de esa ausencia. Supongo que la simple inercia pesa más que los principios, como suele ocurrir en estos casos. El Mundo le da mucho énfasis en el título: "Atención, noticia: una mujer revoluciona el periódico del Papa".

El diario madrileño nos informa de que la redactora es "miembro de la asociación Memores Domini, una organización que agrupa a miembros del movimiento Comunión y Liberación que han elegido vivir con entrega total a Dios, castidad incluida". Esta última frase está tomada tal cual de Corriere della Sera, que da la noticia un par de días antes pero de modo un poco más sobrio: "Una mujer en el diario del Papa". De todas formas, lo mejor de todo es la expresión "castidad incluida".

Sobre: "¿Al Papa? Le aman, pero no le siguen"

Papavavenida_3Han pasado varios días de la conclusión del viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos. El comentarios prácticamente unánime ha sido el tono positivo que ha rodeado toda la visita, también en su cobertura informativa. El tema más espinoso -el escándalo de pedofilía de algunos sacerdotes- fue abordado por el propio Papa en varias ocasiones, de modo que las palabras usadas por la prensa para referirse a este triste episodio fueron las usadas por el mismo Pontífice. Si a eso le unimos la emoción suscitada por su encuentro -deseado, pero no anunciado- con un grupo de víctimas, resulta difícil pedir más.

Pero el periodismo vive de contrastes. De ahí que -según un viejo ritual- sea necesario encontrar fórmulas que eviten conclusiones demasiado pacíficas, sin drama. Y entonces es cuando aparecen esas fórmulas que vimos hasta la saciedad con Juan Pablo II. El resumen es: "le aman, pero no le siguen". Más o menos así concluye The Washington Post una de las crónicas finales del viaje. "La visita -escribe- ha convertido a Benedicto en una figura más familiar y menos autoritaria, dicen los expertos, pero el abismo entre los católicos americanos y el Papa es amplio, especialmente sobre temas como las uniones del mismo sexo y los curas casados".

La pregunta es: ¿se refiere -como afirma- a todos los católicos americanos? ¿No sería preferible decir: "el abismo entre algunos católicos y el Papa es amplio"? Sin duda, sería lo correcto, si se consideran también las respuesta de los mismos católicos a la misma prensa. Pero añadir ese matiz, restaría mucha fuerza a la afirmación, que dejaría de ser periodística. Como ocurriría también si entra en disquisiciones sobre si esas personas son en realidad católicas o no. El periodismo ama las tintas fuertes y netas.

“The Washington Post” y la escuela católica

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Con motivo del viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos, donde visitará Washington y Nueva York, el diario de la capital, The Washington Post, publica hoy un editorial ("Papal Opportunity") algo sorprendente (necesario registrarse). No está centrado en los temas que se están barajando durante estos días previos. El diario del Watergate levanta la voz de alarma sobre una crisis de la que personalmente no tenía la más pálida idea: los efectos nocivos que la desaparición de muchos colegios católicos está provocando en la sociedad norteamericana.

“Desde 1990 –escribe- han cerrado más de 1.300 escuelas católicas, víctimas de cambios demográficos y económicos. El resultado ha sido unos 300.000 estudiantes trasladados, con un costo para el contribuyente de más de 20 mil millones de dólares. Y lo más crítico es que un amplio número de esos niños, en su mayor parte pobre y pertenecientes a minorías, se han visto obligados a entrar en problemáticas escuelas públicas. Sus opciones para el éxito están comprometidas”.

El diario desea de todo corazón que el Papa aborde este tema durante su estancia en Estados Unidos. Tenemos así que para uno de los principales periódicos liberal USA la escuela católica no solo no se cuestiona, sino que la considera una riqueza para todo el país. Su desaparición pone en peligro el futuro de muchos jóvenes. Además, son centros que ahorran dinero a los contribuyentes. Es un discurso que se podría aplicar a la letra a Europa (lo que ocurre es que aquí la ideología complica las cosas).

Cover Story de "Time" sobre el viaje de BXVI a USA (pero no en la edición europea)

CovertimeEl semanario norteamericano Time (14 de abril) dedica su última portada al viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos (15-20 de abril). Lo curioso es que lo hace en tres de sus cuatro ediciones: la de Estados Unidos, la de Asia y la del Pacífico Sur. La edición europea, sin embargo, tiene otra portada (y carece del articulo principal, titulado "The American Pope"). Me parece una decisión elocuente: lo que los dirigentes de Time están diciendo con esa elección es que a los europeos no les importa el viaje del Papa a USA (sin embargo, sí a los japoneses, a los indios o los tailandeses...).

No sé si se trata de una percepción intuitiva o bien si tienen comprobado que el Papa, en efecto, “vende” menos en Europa que en el resto de los continentes. Es probable que en este caso influya también el hecho de que la cover story se centra en el amor de Benedicto XVI por América, un tema que tal vez consideren poco atractivo para los europeos. Pero no veo por qué sí tendría que ser atractivo, por ejemplo,  para los lectores de Singapur...  Ni critico ni defiendo la decisión, sólo me intrigan las causas.

Por lo que se refiere al texto de "The American Pope", me ha hecho gracia que se hable de la percepción del Papa, de su sensibilidad, etc. pero que se acabe volviendo a los términos políticos cuando se afirma que los católicos en Estados Unidos siguen siendo una importante minoría: “con el 24 por ciento de la poblacíón, los católicos siguen siendo un bloque de votos fundamental, sobre todo en estados cambiables como Pennsylvania, donde parece que apoyan a Hillary Clinton por un margen considerable”. El único signo de identidad sería, por tanto, el voto.

Magdi Allam y el Papa. Doble valentía

Magdiallam

Hemos hablado de él varias veces en este blog. De lo que no tenía noticia es del proceso interior que le ha llevado a la conversión al cristianismo desde su origen musulmán. El periodista Magdi Allam, subdirector del diario milanés Corriere della Sera, recibió en la vigilia pascual los sacramentos de la iniciación cristiana de manos del Papa. Podía haberlo hecho en una ceremonia privada, sin pueblo, pero lo hizo en la basílica de San Pedro, y del gesto ha hablado la prensa de todo el mundo.

Una de las razones de esa elección ha sido la de mostrar públicamente su agradecimiento al Papa. En su proceso de conversión han participado varias personas, pero “sin duda, el encuentro más extraordinario y significativo ha sido con el Papa Benedicto XVI, a quien he admirado y defendido como musulmán por su maestría en mostrar la ligazón indisoluble entre fe y razón como fundamento de la auténtica religión y de la civilización humana”, escribe en una carta publicada por su diario. Es decir, uno de los aspecto que más le ha influido en su decisión ha sido precisamente el tema de la famosa lectio magistralis del Papa en la Universidad de Ratisbona.


Magdi Cristiano Allam,
como ahora se llama, es bien consciente de que su vida blindada (lleva escolta desde hace tiempo, a raíz de las amenazas de muerte recibidas por sus criticas al extremismo islámico) será a partir de ahora todavía más difícil. Pero afirma que el hecho de que el Papa aceptara conferirle personalmente el bautismo, la confirmación y la eucaristía, le ha dado fuerzas. Considera que con ese gesto el Papa “ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente sobre la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en las países de mayoría musulmana y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos” (condenados a muerte por apostasía). “Con su testimonio, Benedicto XVI nos dice hoy que es preciso vencer el miedo y no tener ningún temor en afirmar la verdad de Jesús también con los musulmanes”.


Allam recuerda que
su primer artículo en el Corriere trataba precisamente de “Las nuevas catacumbas de los islámicos convertidos”, en el que se denunciaba la situación de abandono (por parte del Estado y la Iglesia) de los musulmanes convertidos al cristianismo en Italia. De ahí su deseo de que esa situación cambie radicalmente. Si no somos capaces en nuestra casa “de garantizar a todos la plena libertad religiosa, ¿cómo podremos ser creíbles cuando denunciamos las violaciones de tal libertad en otras partes del mundo?”

El diablillo de "El País"

DiablilloAcabo de terminar de leer los dieciocho folios que la Oficina de Prensa de la Santa Sede distribuyó con la  transcripción del diálogo que Benedicto XVI mantuvo el pasado 7 de febrero con párrocos y otros sacerdotes de la diócesis de Roma. Es tradición –inaugurada por Juan Pablo II- que el Papa responda en ese encuentro a las preguntas que le hacen en vivo los asistentes. El hecho de que no haya un texto preparado hace particularmente interesante ese encuentro.

La prensa se hizo eco fundamentalmente de las palabras del Papa sobre la existencia del infierno, en respuesta a un joven sacerdote que se lamentaba de lo poco que se habla de ello.  A pesar de ser un tema muy serio, no he podido evitar un cierto ataque de risa al leer la crónica que publicaba al día siguiente  El País. Se me había saltado, pero la repesco gracias a los comentarios que Compostela hace de un artículo publicado por el agudo Paco Sánchez en La Voz de Galicia.

En su versión original, El País decía que “uno de los párrocos asistentes, el teólogo suizo Urs von Baltasar, que es buen amigo de Benedicto XVI, planteó la hipótesis de que el infierno estuviese vacío”... El pobre von Baltasar ni es párroco ni está vivo. Y nadie dijo nada parecido en ese encuentro. El diario madrileño se corrigió a mitad. En la FE DE ERRORES, a pie de página, dice con cierta solemnidad: “aunque en la noticia se decía que el teólogo suizo Urs Von Baltasar estaba vivo este párroco falleció el 26 de junio de 1988”. Debe de ser el diablillo de las erratas  o bien aquello de que Zaragoza no recula...

Intelectuales distraídos

HipocA veces, las ganas de firmar un manifiesto, y de sentirse así un intelectual comprometido con alguna causa,  son mayores que el sentido crítico o la simple prudencia. Los 67 profesores (de diverso grado) de la Universidad La Sapienza de Roma que firmaron una carta contra la visita del Papa a la Universidad, usaron como argumento central de su invectiva un dato falso: el supuesto apoyo del entonces cardenal Ratzinger a las tesis de Feyerabend (“en la época de Galileo, la Iglesia permaneció mucho más fiel a la razón que el mismo Galileo. El proceso contra Galileo fue razonable y justo”).

Con ocasión de la no-visita del Papa a La Sapienza se escribió mucho sobre este tema. Hasta el punto de que las personas no particularmente introducidas en la polémica saben que aquella cita es falsa por incompleta: basta continuar leyendo el discurso para entender el pensamiento del cardenal. Han pasado varias semanas y da la impresión de que se han enterado todos, excepto los 1.479 firmantes de toda Italia que muestran ahora su solidaridad con aquellos 67 profesores, haciendo suyo el argumento pro Galileo...

L’Osservatore Romano (6 de febrero) publica un comentario sobre este tema y ofrece un dato interesante: esa referencia al discurso sobre Galileo está tomada de la voz “Papa Benedetto XVI” de la versión italiana de Wikipedia. Allí, en efecto, se dice que la conferencia fue en Parma, cuando en realidad fue en Roma (en la misma Sapienza... como se indica en el libro “Una svolta per l’Europa”, donde está publicada). Que los firmantes se hayan limitado a cortar y pegar, sin comprobar si la conferencia (publicada) fue o no en Parma, es un defectillo. Lo peor es que el mismo artículo de Wikipedia ofrece los elementos para entender el sentido de la frase de Ratzinger. En este caso, nuestros intelectuales prefirieron ignorarlo, recordando tal vez aquello de “no dejes que la realidad te arruine una buena invectiva”.  Más que intelectuales comprometidos, se han demostrado intelectuales... distraídos.

[Veo que la voz de Wikipedia ha sido corregida hoy mismo: ahora sitúa la conferencia en Roma]

El rabino, Benedicto y Juan Pablo

Neusner

Jacob Neusner es un estudioso bien conocido entre los especialistas de literatura rabínica antigua (es autor de ¡900! trabajos), pero que se ha hecho famoso entre los no especialistas gracias a la amplia referencia que Benedicto XVI le dedica en su libro "Jesús de Nazaret". Ya hemos comentado aquí que el rabino Neusner –autor de "A Rabbi talks with Jesus"- no es un fan del Papa, sino un fan de la verdad. Y que precisamente por eso admira a Benedicto XVI. Andrea Monda mantuvo un encuentro con este estudioso, del que escribe en L’Osservatore Romano de ayer (1 de febrero). Entresaco dos citas de Neusner.

“Para un hebreo, la desesperación es un pecado. Por este motivo saludo con alegría la segunda encíclica del Papa dedicada a la esperanza, y pienso que existe una esperanza para el diálogo –en el respeto de la diversidad- entre hebreos y cristianos. Un diálogo hecho de respeto, de camino y plegaria común. Camino y oración que llevan a la paz”.

“Juan Pablo II ha representado una gran bendición para la humanidad con su afirmación de la integridad del hombre contra las doctrinas humillantes y reductivas del materialismo y del comunismo. Más que muchas otras personalidades de su tiempo, se ha empeñado en la lucha por la dignidad del hombre. Ha sido un Papa para todos los hombres”.

Universidad, verdad & bien

Sapienza

Lo descubro ahora: veo en la página web del Vaticano que ya está disponible la versión española del discurso que Benedicto XVI habría leído en la Universidad La Sapienza el pasado 17 de enero. Se trata de un texto muy interesante que a pesar de no haber sido pronunciado, está teniendo –paradójicamente- una amplia difusión. Varios periódicos italianos lo publicaron íntegro. (Para hacerse una idea del contenido, consultar un resumen en español).

Cito aquí solamente la conclusión del discurso: “¿Qué tiene que hacer o qué tiene que decir el Papa en la universidad? Seguramente no debe tratar de imponer a otros de modo autoritario la fe, que sólo puede ser donada en libertad”. El Papa “tiene la misión de mantener despierta la sensibilidad por la verdad; invitar una y otra vez a la razón a buscar la verdad, a buscar el bien, a buscar a Dios”.

El Papa subraya que verdad y bien está íntimamente relacionados. “Creo que se puede decir que el verdadero e íntimo origen de la universidad está en el afán de conocimiento, que es propio del hombre. Quiere saber qué es todo lo que le rodea. Quiere la verdad (…). Pero la verdad significa algo más que el saber: el conocimiento de la verdad tiene como finalidad el conocimiento del bien”.

Levi Moltancini y el Papa: una frase "deducida"

Ritalevimontalcini

La chispa que desencadenó que el Papa renunciara a visitar la Universidad La Sapienza, de Roma, el pasado 17 de enero fue una carta de protesta firmada por sesenta y siete profesores. Varios días después, cuando el incidente todavía estaba vivo, la prensa informaba de que incluso la Premio Nobel, y senadora vitalicia, Rita Levi Moltancini declaraba que también ella habría firmado esa carta en contra.

Esa declaración apareció, con más o menos variantes, en todos los medios de comunicación. El hecho de que Rita Levi Moltancini, que no es católica, sea miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias, daba a esa declaración un mayor mordiente. A la anciana científica, sin embargo, parece que no le gustó lo publicado por la prensa.

En efecto, L’Osservatore Romano publica hoy una declaración en la que Levi Moltancini niega esas presuntas declaraciones antipapales. Afirma que “después de haberles contactado, varios periodistas que han escrito los artículos han reconocido que esa frase ‘fue deducida’ de las notas de agencia sin que fuera pronunciada por mi”. Además de subrayar su admiración por el Papa, la anciana científica añade que “he estado en desacuerdo desde el principio con los comentarios que se han levantado en torno a este desagradable episodio”.

El Papa y la dimensión antropológica de los medios de comunicación

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Para Benedicto XVI, la función que los medios de comunicación desempeñan hoy en la sociedad no es un aspecto que interesa sólo a los especialistas, sino que es parte integrante de la visión que se ofrece del hombre y de la visión que el hombre tiene de sí mismo. La comunicación, al igual que otros ámbitos como la familia, la vida o la justicia, toca dimensiones esenciales del ser humano y por consiguiente no es indiferente que se entienda y se aplique de un modo o de otro.

Estas ideas están contenidas en el mensaje del Papa para la Jornadas de las Comunicaciones Sociales, difundido el pasado 24 de enero.  Aunque buena parte de la prensa que se hizo eco de este texto lo presentó como un ataque del Papa contra la violencia y la vulgaridad en los medios, en realidad el mensaje va más allá y presenta la novedad de fondo de colocar las cuestiones de comunicación social en una dimensión antropológica. “También en el sector de la comunicación social están en juego dimensiones constitutivas del ser humano y su verdad”, afirma el Papa.

En el breve espacio de dos folios y medio, el Papa ofrece algunas ideas, no un tratado. Dice, por ejemplo, que la “más alta vocación de la comunicación social” es “la búsqueda y la presentación de la verdad sobre el hombre”, y que para esa finalidad es preciso utilizar “todos los lenguajes, cada vez más bellos y refinados, de los que los medios disponen”. El Papa no se limita en su mensaje a “condenar” algunos abusos, sino que ofrece elementos de reflexión. Tocará ahora a los profesionales del sector –y no sólo a ellos- desarrollarlos y traducirlos en categorías de debate y acción. (El primer paso es leerlo, cosa que no hizo, como vimos, el buen Oliviero Toscani).

Los pocos argumentos de Toscani

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Tal vez Oliviero Toscani, el que fuera fotógrafo de Benetton,  piense que el Papa está “contra” la publicidad y por eso él se siente llamado a defender el oficio que le da de comer. El caso es que Toscani hizo unos descompuestos comentarios a propósito del mensaje del Papa para la jornada de las comunicaciones sociales. Se ve a la legua que no ha leído el texto, ni tan siquiera por encima. Es una de esas personas que comenta sin leer, pues “ya sabe” qué es lo que está escrito.

Lo que me sorprende es la rabia con la que habla. Me pregunto si es que todavía no ha asimilado que sus (repetitivas) “provocaciones” fotográficas acabaran por cansar, y que nadie le considere el “enfant terrible” que tal vez hubiera deseado ser, sino simplemente uno más del “mainstream”... Me parece, sin embargo, que en este caso la razón de su cólera es simplemente ideológica y se entiende mejor si uno recuerda su militancia en el partido radical italiano.

Pienso que se puede discrepar del contenido de un mensaje del Papa sobre temas de comunicación, en el que se hacen observaciones y análisis sociales que tal vez puedan ser matizables. Pero lo que se espera del que discrepa es que argumente su punto de vista. Y eso es lo que falta aquí: Toscani se limita a comentarios que considera divertidos, pero son simplemente toscos (como en el fondo me cae bien, no los enlazo para hacerle un favor).

[Actualización, 6 febrero] El blog italiano Lasterpaia se hace eco de este post, que reproduce en español con el título: "La Iglesia contra Toscani"... La realidad es mucho más modesta: este blog ha criticado a Toscani por lo que considera una llamativa salida de tono. Ahí acaba todo. No sé si "la Iglesia" (así, en general) está contra Toscani. Posiblemente tenga otras prioridades...

La lección de San Pedro

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Para compensar mis días de silencio, aquí va una foto (discretita) que acabo de tomar del ángelus de hoy en la plaza de San Pedro, donde se reunieron miles y miles de personas –las agencias hablan de 200 mil- para mostrar al Papa su afecto, después del episodio de la Universidad "La Sapienza". Era preponderante la presencia de jóvenes.

Pero antes, un poco de background: como se sabe, el jueves 17 de enero estaba prevista la visita del Papa a la "La Sapienza" de Roma, para participar –invitado por el rector- en el acto de apertura del año académico. "La Sapienza" fue fundada por el Papa Bonifacio VIII hace 705 años. Hoy es una universidad estatal, concretamente la más grande de Europa, con 145 mil estudiantes y 4.500 profesores.  La proyectada visita del Papa no gustó a un grupo de profesores (en total, 67, entre los que figuraban unos veinte jubilados y otros tantos “investigadores”, categoría inferior a la de profesor). A esas protestas se sumó un colectivo de unos ciento o ciento cincuenta estudiantes.

La prensa dedicó amplio espacio a esta polémica, si bien fue evidente lo minúsculo de su alcance numérico. El caso es que se anunciaron protestas, y como respuesta medidas de seguridad por parte de la policía, que anticipaban -en el mejor de los casos- una universidad blindada. Ante ese clima tan poco universitario, el Papa decidió suspender la visita, para evitar que su presencia fuera una excusa para incidentes. El discurso del Papa, no obstante, fue leído en el (deslucido) acto en medio de una prolongada ovación. Y, lo que son las cosas, varios periódicos lo publicaron íntegro. En vista de que el Papa no pudo ir a la Universidad, el cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa para la diócesis de Roma, alentó a los jóvenes a ir a San Pedro.

Todo este episodio se ha interpretado como lo que fue: el fruto de la intolerancia del laicismo militante. Y es que, para justificar su rechazo, esos profesores se autoerigieron en representantes de la Ciencia y tergiversaron (burdamente) un discurso que el entonces cardenal Ratzinger pronunció en 1990 sobre el caso Galileo.  Todo fue una triste parodia del ’68 llevada a cabo por unos señores con tripita que repiten con entusiasmo los eslóganes de hace cuarenta años, sin darse cuenta de que ya son abuelos.

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La evangelización no es un "optional"

BenedictoxviEl diario italiano Il Giornale informa hoy del contenido de una “Nota doctrinal sobre algunos aspectos de la evangelización”, de 19 páginas, aprobada por Benedicto XVI, que será publicada el próximo viernes por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Es el único periódico que menciona la existencia de este documento.

Escribe Andrea Tornielli
, corresponsal en el Vaticano del diario milanés, que el documento pretende hacer frente a la “creciente confusión” que considera la misión evangelizadora como una limitación a la libertad ajena o incluso una “actitud intolerante”. El relativismo y la idea de que todas las religiones tienen el mismo valor son síntomas difusos de esa confusión.

Según la información que ofrece el periódico (como no veo el link de la noticia, aquí va el del blog de Tornielli, que prácticamente es la misma), el documento recuerda que “la verdad no se impone sino con la fuerza de la misma verdad”. Pero eso no quiere decir, precisa, que no se pueda invitar a la inteligencia y a la libertad de las personas al encuentro con Cristo.

Esperaremos hasta el viernes para tener la versión original de este documento, que a juzgar por estas anticipaciones se presenta ya interesante.

[Actualización: el texto, en efecto, es interesante. Aquí hay un buen resumen.]

La nueva encíclica del Papa

FirmaspesalviToda persona necesita una esperanza que les ayude a afrontar el presente. Benedicto XVI aborda en su segunda encíclica un tema clásico del cristianismo, pero no se limita a repetir, por así decir, la doctrina de siempre, sino que se confronta con las respuestas que la filosofía y la  política han dado a la necesidad humana de esperanza. El resultado es un texto culto pero comprensible, que ofrece el mejor remedio para combatir el vacío de sentido que parece caracterizar a una parte del mundo contemporáneo.

He dedicado varias horas a la encíclica “Spe Salvi” (ver aquí un resumen) y he visto que dar cuenta de la riqueza de su contenido es un poco complicado. Supongo que esa dificultad tiene que ver algo con el severo juicio que una crónica de El País dedica al documento. Contrasta dentro de un panorama periodístico abundantemente positivo. Se afirma que la encíclica es integrista porque se opone a que la fe constituya una opción privada; porque “exige” que el cristianismo vuelva a ser militante y se erija en centro de la sociedad, y porque establece que una sociedad estrictamente laica, y en especial si es atea, no es capaz de administrarse a sí misma y conduce a un callejón sin salida.

Esas ideas si
bien muy matizadas y contextualizadas, se pueden encontrar en la encíclica. Pero deducir que eso signifique integrismo me parece ya dar un paso arriesgado. En el núcleo de la encíclica está el análisis que el Papa hace de cómo la esperanza cristiana en la salvación eterna fue reemplazada en la época moderna por la fe en el progreso, concretamente en la ciencia y en la política científicamente fundada. Tras constatar el fracaso de esas utopías humanas, el Papa concluye que el hombre no puede ser redimido por una estructura externa, sino por el amor incondicionado de Dios. Reducir todo esto a integrismo me parece un poquito simplón.

Arrogancia californiana

SepchurchstatePues también los californianos tiene su dosis de arrogancia. Al menos, los editorialistas de Los Angeles Times, que dedican un editorial ("Teaching the pope") a instruir a Benedicto XVI sobre la separación entre Iglesia y Estado. Así prepara el diario californiano el viaje que el Papa realizará a Estados Unidos del 15 al 20 de abril de 2008.

El editorial dice que muchos esperan que ese viaje sea un “tour de escucha”, ocasión para que el Papa pueda aprender algo todavía –a pesar de ser un teólogo erudito- sobre la experiencia de un país pluralista, donde la fe católica ha florecido gracias a la separación entre Iglesia y Estado. Y recuerda cómo el católico John Kennedy dijo que creía en un país donde la separación entre Estado e Iglesia era absoluta, donde ningún prelado diría a un presidente cómo actuar...

En realidad, la separación entre Iglesia y Estado estaba ya inventada antes de la fundación de Estados Unidos. De ello trata un interesante documento publicado en 2003 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida entonces precisamente por el cardenal Ratzinger. Si lo hubieran leído, los editorialistas sabrían distinguir entre lo que es la (recomendable y exquisitamente católica) separación entre Iglesia y Estado y lo que es la (poco recomendable) separación entre la propia conciencia y la actuación pública.

¿Nueva encíclica?

Spes

Informa Marco Tosatti en La Stampa de hoy (link no disponible) que la nueva enciclica de Benedicto XVI tratará sobre la esperanza y se publicará antes de navidad. La noticia, de la que se hacen eco otros medios (ver Il Sole 24 Ore), supone una verdadera sorpresa, pues hasta ahora se pensaba que la segunda encíclica del Papa abordaría temas de doctrina social.

El “vaticanista” de La Stampa afirma que el Papa trabajó en el texto durante el verano, y que ahora está ya en proceso de traducción. El título provisional latino es: “Spe salvis” (salvados gracias a la esperanza). Se trata de una meditación sobre la esperanza cristiana en un momento en el que el panorama actual puede lleva a los creyentes al desaliento, según ha anotado el Papa en varias ocasiones (sin hacer referencia auna posible encíclica).

El Papa, subraya Tosatti, parte de las reflexiones de San Pablo sobre la esperanza y se coloca así contra Nietzsche, que consideraba la esperanza la virtud de los débiles. Benedicto XVI, por el contrario, se dirige al corazón de los creyentes y les invita a la confianza, a no dejarse arrastrar por el pesimismo, el nihilismo o los fracasos humanos. A la espera de leer el texto, me parece ya obvio que se trata de una invitación mucho más alentadora que la de Nietzsche, que ya sabemos cómo terminó.

[Actualización] La información de Tosatti era acertada. Para saber más de la encíclica, ir a este post.

Ratisbona y la espada

Arabia Al final de su visita al Vaticano, el rey Abdulá, de Arabia Saudita, regaló a Benedicto XVI una especie de cimitarra de oro con la empuñadura incrustada de piedras preciosas. En esta ocasión, como comenta Ernesto Galli della Loggia en Corriere della Sera (link no disponible), nadie se ha escandalizado: todos los medios occidentales han ofrecido la explicación oficial: la espada, en la cultura de Oriente Medio, es símbolo de la fuerza moral. Nada de instrumento de lucha.

Sin duda será
así, dice Galli,  pero podemos imaginar las reacciones que se hubieran producido en los medios occidentales si el Papa, en una visita al palacio de Riad, capital de Arabia, hubiera regalado al rey un cuadro de la batalla de Lepanto.  Es un comentario irónico, pero no absurdo. Todavía están frescas las reacciones de desdén de numerosos medios occidentales, empezando por The New York Times,  ante el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona.  Muchos lo vieron como la sepultura del diálogo.

Los datos, sin
embargo, parecen desmentirlo. Por ejemplo, el éxito de esta visita: es la primera vez en la historia que un rey de Arabia –líder de una de las corrientes más rígidas del islam- habla con un Papa. Y la reciente carta en la que 138 ulemas -doctores de la ley mahometana- de 43 países subrayan la importancia del diálogo entre cristianos y musulmanes en la onda precisamente de la propuesta de Ratisbona. El camino es largo y complicado, pero va a resultar que aquel denigrado discurso está ayudando a clarificarlo. 

Un lifting histórico para Elizabeth

Elisabeth_2Uno de los problemas de las películas sobre personajes históricos es que tienen que crear una tensión dramática que, habitualmente, no coincide con la realidad de lo que fueron los hechos. El espectador culto está dispuesto a admitir esos condicionamientos siempre y cuando el cuadro general de la narración se corresponda con la verdad histórica.

Por desgracia, no se puede decir eso de la película Elizabeth: the Golden Age, protagonizada por la excelente Cate Blanchett. El historiador italiano Franco Cardini presenta una demoledora crítica histórica del film y se pregunta si una película falsa puede ser “bella”.  Naturalmente, la Elizabeth del film es una mujer llena de cualidades positivas, mientras que Felipe II de España es el “católico feroz y fanático”, que sueña con subyugar el mundo a la fe católica. El naufragio de la Armada Invencible es el triunfo del Libre Pensamiento contra las Tinieblas de la Inquisición.

El historiador anota que la Elizabeth de la realidad era una ambiciosa sin escrúpulos (le interesaba más desestabilizar Francia que luchar contra la amenaza turca), apoyó sin ambages a los corsarios-piratas del Atlántico, canceló la libertad de la Iglesia anglicana (subyugándola a la corona),  eliminó del Reino Unido a los residuos católicos que quedaban, hizo arrestar y condenar - con un proceso ilegal- a su prima Maria Estuardo.  No son, desde luego, elementos fascinantes para crear una heroína hollywoodinana, pero así se (re)escribe la historia.

¿Nostágicos de “Pravda”?

Pravdaotsovrukc

“El Papa pide ensañamiento terapéutico”. Así exclama en primera página el diario italiano Liberazione (15 de septiembre), a propósito de la nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la alimentación e hidratación artificial en personas en estado vegetativo permanente.

En esa breve nota, que es la respuesta a una cuestión planteada por el episcopado de Estados Unidos, se dice que el agua y el alimento son medios ordinarios, no medicinas. En una nota explicativa que acompaña al texto se añade, además, que ese deber moral carece de sentido en algunos casos: por ejemplo, cuando sea físicamente imposible o cuando las complicaciones conviertan esa medida en excesivamente gravosa.  Se mire por donde se mire, resulta muy difícil concluir que se está pidiendo el “ensañamiento terapéutico”...

Liberazione no es un diario importante, sino el el órgano del Partido Rifondazione Comunista. En este sentido, es coherente con la historia. En efecto, al menos en este caso, hace honor a una tradición representada por “Pravda” y otros órganos de países donde estaba vigente lo que se llamaba el “socialismo real”. Como ellos, tampoco a Liberazione parece importarle el respeto a la verdad.  La ventaja de los lectores de “Pravda” es que habían aprendido a “leer” el periódico. No sé si ocurre lo mismo con los de Liberazione.

El lenguaje propositivo de Benedicto XVI

Loreto

A los pocos meses de su elección como Papa, Benedicto XVI afirmó durante una entrevista con varios periodistas alemanes: “el cristianismo, el catolicismo, no es un cúmulo de prohibiciones, sino una opción positiva. Y es muy importante hacerlo ver de nuevo, porque hoy ésta conciencia casi ha desaparecido por completo. Se ha escuchado tanto sobre lo que no está permitido que ahora es preciso decir: en realidad, nosotros tenemos una idea positiva que proponer”. 

No era un consejo que brindaba a otros. Lo hemos vistos durante su encuentro con millares de jóvenes italianos en Loreto a primeros de septiembre. En su diálogo con los jóvenes, el Papa les agradeció que presentaran las situaciones de modo realista. Pero al mismo tiempo les propuso seguir el camino de la humildad y no del orgullo, ir “contracorriente”, ser “críticos”, preferir las “vías alternativas” del verdadero amor, “no tener miedo a aparecer diversos”, ni a vivir de un modo que suena “provocador” para cierta cultura contemporánea.

A veces, el Papa ofrece ideas que pueden ayudar a replantear o a redefinir algunas cuestiones en el debate público. En viaje a Austria que acaba de terminar, por ejemplo, haciendo suya una definición del cardenal Koening, se refirió al aborto como una “profunda herida social”. Es una idea simple, con la que difícilmente no se puede estar de acuerdo, incluso por parte de quienes lo apoyan, pero que ayuda a promover el debate sin caer en la retórica del aborto como derecho. Las heridas se curan, se medican, se sanan...

China: miedo hacia la carta del Papa

China

La “Asociación Patriótica de los católicos chinos”, el  órgano creado por el régimen comunista para controlar a la Iglesia católica, no está dispuesta a que se difunda el país la carta que el Papa envió a los católicos chinos el pasado 30 de junio. Para ello no se ha limitado a cancelar las páginas web que contienen el texto, sino que está arrestando a obispos y sacerdotes que promueven su difusión.

El último detenido (en paradero desconocido) ha sido el obispo Julio Jia Zhiguo, de Zhengding (Hebei), situada a 270 kilómetros al sur de Pekín. Según informa Asia News, el obispo fue arrestado ayer por algunos policías y miembros de la oficina estatal para asuntos religiosos. Mons. Jia estaba preparando una carta pastoral y organizando encuentros con los fieles de su diócesis para explicar el contenido del mensaje del Papa. El obispo cuenta con 73 años, de los que ha pasado quince de ellos en prisión. Desde 1980, año de su ordenación episcopal (clandestina), es víctima además de frecuentes arrestos y secuestros en los que le someten a “sesiones políticas” para que adhiera a la Asociación Patriótica.

Al margen de otras consideraciones, la reacción de la Asociación Patriótica -con el apoyo de la policia y de otros organismos estatales- ofrece una buena fotografía de cuál es la situación de los derechos humanos en China en las vísperas de las Olimpiadas. Se teme la difusión de un documento exquisitamente teológico y al mismo tiempo muy respetuoso hacia la autoridad política.

El nuevo y el viejo misal

Misal

Un conocido me ha preguntado hoy si le podía explicar qué es eso de que vuelve la misa en latín. Ha pasado una semana desde la publicación de la Carta Apostólica “Summorum Pontificum” y parece que en algunos las ideas están un poco confusas. Para los que estén en esa situación me parece que les puede ser útil leer este resumen y comentario. Ahí se explica la decisión del Papa de establecer la posibilidad de celebrar la misa con rito anterior al concilio Vaticano II.

El Papa ha acompañado ese texto con una carta personal dirigida a los obispos, en la que expone las razones de fondo que le han movido a tomar esa medida. Sale al paso de dos temores: pensar que su decisión pueda menoscabar la autoridad del concilio Vaticano II, pues pondría en duda una de sus conclusiones, la reforma litúrgica; y “el temor de que una más amplia posibilidad de uso del Misal de 1962 podría llevar a desórdenes e incluso a divisiones en las comunidades parroquiales”.

En efecto, estos han sido los puntos centrales de las críticas dirigidas contra la decisión del Papa. Sin juzgar las intenciones, lo que más me sorprende es que algunas de esas críticas las dirijan personas que llevan años abogando por el pluralismo dentro de la Iglesia. En el fondo, la decisión del Papa es pluralista: lo normal será celebrar la misa como hasta ahora, pero se ofrece también la posibilidad (que estadísticamente será minoritaria) de usar el misal anterior, que se utilizó casi durante quinientos años y nunca fue abrogado.

Otra línea de crítica subraya que con este decreto papal se reconoce el triunfo de los seguidores del obispo cismático Marcel Lefebvre, que han convertido la misa anterior al Vaticano II en su estandarte. Es cierto que en la intención del Papa está el afán por superar esta fractura. Pero Benedicto XVI conoce demasiado bien el problema (diría que es quien mejor lo conoce) para saber que la ruptura de los lefevbrianos es más profunda. Lo que ha conseguido precisamente es que a partir de ahora no se pueda usar esa liturgia como estandarte de ningún grupo: es de todos.

Unidad y libertad: dos claves para la Iglesia en China, según el Papa

Cattolicicina

La Carta que Benedicto XVI ha dirigido a los obispos y  fieles de la Iglesia católica en la República Popular China tiene la hondura de una encíclica, junto con el tono familiar y concreto de un mensaje. En sus cincuenta y cuatro páginas, el Papa aborda la delicada situación de la Iglesia en ese país, propone vías para lograr una progresiva normalidad y pide al gobierno que también cumpla su parte respetando la libertad religiosa.

El Papa evita en todo momento la terminología “Iglesia oficial o patriótica” e “Iglesia clandestina”, como tradicionalmente se conocen a los que optaron por la colaboración o no, respectivamente, con algunos requisitos impuestos por el régimen. El Papa se refiere en todo momento a la “Iglesia en China”, para la que propone la vía de la unidad, basada en la caridad, el perdón y la reconciliación.

Anunciada hace unos meses, y enviada come gesto de cortesía al gobierno chino diez días antes de su publicación, la Carta dedica mucho espacio a cuestiones eclesiológicas, especialmente a los fundamentos de la unidad de la Iglesia y al papel del Papa. De ahí emerge también una visión muy clara de lo que es la Iglesia, dirigida a los responsables políticos de China.

(Sin afanes chauvinistas noto que la Carta se ha traducido al italiano, inglés y francés, no al español. Alguna razón habrá; tal vez faltan traductores cualificados).

[Actualización, 4 de julio] Se ve, en efecto, que eran problemas técnicos: la traducción oficial en español ya está disponible  en la página web del Vaticano. Un resumen y un buen comentario se pueden leer aquí.

Cónclave y balotaje

Conclave

Al diario del partido italiano Refundación Comunista le gustan los títulos fuertes:  “Ratzinger blinda el conclave / Ningún ‘progresista’ será papa”. (Liberazione, 27 de juinio). El titular de El País es más suave: “El Papa endurece el sistema de elección de su sucesor”. Y añade que “Benedicto XVI rectifica ahora la norma [de Juan Pablo II], imponiendo que la elección de su sucesor requiera los dos tercios de los votos de los cardenales y eliminando la opción de la mayoría simple”.

Visto así, se diría que el Papa ha dado un golpe de mano. La realidad, sin embargo, es menos inquietante: Benedicto XVI ha corregido un artículo (el 75) de la constitución “Universi Dominici gregis”, del 22 de febrero de 1996, que regula la elección del Papa (ver texto del "motu proprio" en latín). En aquella norma, Juan Pablo II había introducido –por primera vez en la historia del cónclave- la posibilidad de que si el escrutinio número treinta y tres  resultaba infructuoso, no hiciera falta la mayoría cualificada (dos tercios), sino la mayoría simple de los votos  (la mitad más uno)  para convertir en Papa a un candidato. Aquella modificación, con la que se pretendía “desatascar” la elección después de trece días de cónclave, había suscitado dudas entre algunos expertos: hipotéticamente, algunos grupos se podrían confabular para conseguir que todas las votaciones  fueran vanas, para llegar así a la número 34 y conseguir sacar al propio candidato con mayoría simple.

Benedicto XVI ha decidido evitar esa posibilidad y manener la mayoría de dos tercios en todo el proceso; ha establecido, además, que a partir de la número 34, las votaciones se realicen con el sistema de balotaje (es decir, se vota sólo a los dos candidatos que hasta ese momento hayan recibido mayor número de votos; esos candidatos no votan). De este modo, lo que ha hecho ha sido que las normas garanticen  lo más posible que la persona elegida represente el sentir de la mayoría del colegio cardenalicio. Es dífícil no estar de acuerdo con esa decisión.

Para salir de la indiferencia (sobre la situación de los cristianos en el mundo musulmán)

Iraq

El periodista Magdi Allam, experto en cuestiones árabes y musulmanas en Corriere della Sera, y él mismo de religión musulmana, ha lanzado hoy desde la páginas de este diario una propuesta: convocar una manifestación en Roma, el próximo 30 de junio, en defensa de los cristianos perseguidos en el mundo musulmán. No sé qué acogida tendrá esta idea (temo que poca, ojalá me equivoque). En todo caso, es una llamada de atención para salir de la indiferencia.

“Salvemos a los cristianos de Oriente Medio. Estamos asistiendo de un modo inaceptablemente pávido e irresponsable  a la persecución y al éxodo masivo de centenares de miles de cristianos, que son los verdaderos autóctonos de la región”, escribe.  Y enumera cómo están las cosas no sólo en las orillas del Mediterráneo, sino también en Irak, Sudán y otros países.

La amargura de la soledad fue expresada por el obispo auxiliar de Bagdad, Shlemon Warduni, en unas declaraciones recogidas por Avvenire: “los cristianos no están haciendo nada, mientras aquí se muere, se sufren secuestros, se obliga a la conversión al islam, a pagar para tener protección o a ceder a las propias hijas a delincuentes para evitar represalias o tener que emigrar, dejando el trabajo de una vida. De Estados Unidos y Europa, sólo silencio. Nadie nos ha mostrado solidaridad cuando fue asesinado el sacerdote Ragheed Ganni. Sólo el Papa nos ha enviado un telegrama y ha alzado su voz para hacer conocer la tragedia de los cristianos iraquíes”.

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[Actualización, 20 de junio]: la convocatoria ha encontrado cierto eco. La manifestación se celebrará el 4 de julio en la plaza de los Santos Apóstoles de Roma.

También era noticia

Corpus

Como otros muchos miles de personas que viven en Roma, el jueves por la tarde asistí a la procesión del Corpus Christi que el Papa presidió por las calles de la Ciudad Eterna, a pesar de ser jornada laboral. El escenario, como es habitual, fue la via Merulana, que une las basílicas de San Juan de Letrán y de Santa María la Mayor. Antes de la procesión, el Papa había celebrado la misa al aire libre en la explanada situada frente a San Juan de Letrán.

El dato más significativo con respecto a otros años, desde mi punto de vista, fue la participación popular. La agencia Apcom habla de unas cien mil personas. Quien conozca Roma y su complejo sistema de transporte urbano en las horas punta de un día laboral sabrá valorar lo que esta cifra significa.

Naturalmente, no esperaba que la misa y la procesión fueran a convertirse en noticias de primera página. Además, la hora de conclusión, pasadas abundantemente las nueve de la noche, no facilita la cobertura informativa. Pero una cosa es eso y otra el silencio absoluto. Es cierto, el Papa no dijo en la homilía nada llamativo o que pudiera interpretarse en clave política; además, todo se desarrolló pacíficamente, sin el menor incidente, ni tan siquiera un desmayo... Pero hubo cien mil personas. Hoy en día eso también es noticia.

“El Papa y su rabino favorito”

Neusner

La revista Time (4 de junio) dedica un largo artículo al rabino Jacob Neusner, el reconocido estudioso hebreo, de 74 años, a quien Benedicto XVI cita abundantemente en su libro "Jesús de Nazaret". El título del artículo es significativo: The Pope’s Favorite Rabbi. How a Jewish scholar became a muse for the No. 1 Catholic. Y el tono no puede ser más expresivo de la cordialidad existente entre el rabino y el Papa.

El artículo subraya que las 20 páginas que Benedicto XVI dedica a una de las obras de Neusner ("A Rabbi Talks with Jesus") suponen una novedad absoluta: ya no se trata de cómo el cristianismo ve al judaísmo, sino cómo el judaísmo ve al cristianismo.  El Papa, siguiendo a Neusner, pone de relieve que Jesucristo no es un rabino más, sino que representa una ruptura con superación de la Torah. Él mismo es la Nueva Ley, es el Hijo de Dios. Un paso que Neusner no puede dar, pues tras escuchar la predicación de Jesús concluye respetuosamente que está equivocado: la ley válida es la de Moisés.

Y esto no supone una ofensa, sino todo lo contrario: es una condición para el verdadero diálogo. Así lo entiende el Papa y así lo confirma el propio Neusner en un artículo publicado en Jerusalem Post (29 de mayo). El rabino menciona su sorpresa cuando supo que el Papa se hacía eco de sus cuestiones críticas. “Alguien me calificó alguna vez como la persona más amiga de debates que nunca había conocido. Ahora he encontrado quien me iguale. El Papa Benedicto XVI es otro buscador de la verdad. Vivimos tiempos interesantes”. [Más sobre lo que piensa de la enciclica "Spe salvi" y sobre Juan Pablo II]

El cliché de Martini como antagonista

Popeandmartini

El cardenal Carlo Maria Martini, antiguo arzobispo de Milán y conocido exegeta,  ha sido presentado –desde hace ya muchos años- como antagonista de Juan Pablo II, y ahora de Benedicto XVI. Todo ello, al margen de su efectiva voluntad. A la prensa le gustan los candidatos alternativos, pues eso añade dramatización. Martini ha jugado este papel, aunque fuera a pesar suyo. 

Una sutil muestra de esa contraposición la ofrece hoy Corriere della Sera, que publica el texto italiano de la presentación que el cardenal hizo ayer –en la sede de la UNESCO, en París- del libro “Jesús de Nazaret”, de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI. Basta leer el titular escogido por la redacción para que el lector piense ya en un distanciamiento del cardenal hacia el libro:  “Admiro al Jesús de Ratzinger, pero no el único”, dice la  frase entrecomillada, atribuible a Martini.

Pero si el lector tiene la paciencia de leer el texto descubre no sólo que esa frase no existe sino que el tono es totalmente distinto. Al recordar la afirmación del Papa en el prólogo (“cada uno es libre de contradecirme”), Martini observa que “no será fácil para un católico contradecir lo que está escrito en este libro”. El cardenal hace comentarios muy especializados sobre algunos pasajes –un tema de estudio al que ha dedicado su vida de intelectual. Y concluye: “en mi opinión, el libro es bellísimo, se lee con una cierta facilidad y nos hace comprender mejor a Jesús Hijo de Dios, y también la gran fe de su autor. Pero no se limita sólo al aspecto intelectual. Nos muestra la vía del amor a Dios y al prójimo”.

El texto termina con esta confidencia: “también yo pensaba escribir, al final de mi vida, un libro sobre Jesús, como conclusión de los trabajos que he desarrollado sobre el Nuevo Testamento. Ahora, me parece que esta obra de Joseph Ratzinger corresponde a mis deseos y expectativas, y estoy muy contento de que la haya escrito. Deseo a muchos la alegría que he experimentado yo al leerla”.

El extraño “scoop” de la RAI... siete meses después

Logorai

Parece que la Radiotelevisión Italiana (RAI) ha comprado a la BBC el documental “Sex crimes and the Vatican”, emitido en el espacio “Panorama” el 1 de octubre de 2006. Sobre el contenido de ese documental ya hablamos aquí dos días después de su emisión en Gran Bretaña (ver Pobre panorama en la BBC).  Llama la atención la presión que se ha creado para que la televisión pública italiana compre un programa que fue calificado incluso por el comentarista del Manifesto (”diario comunista” italiano particularmente agresivo con la Iglesia) como un producto sobre el que resulta difícil hablar de “buen periodismo”.

Michele Santoro, conductor del espacio “Annozero” y  principal promotor de la compra, ha justificado la decisión subrayando que la “verdadera finalidad de un periodista debe ser proceder con velocidad y tempestividad, y hacer conocer al público todas las informaciones que llegan a su poder”. Como declaración de principios está muy bien, pero sorprende tal agitación para adquirir un reportaje emitido hace casi siete meses y rechazado entonces por profesionales de la misma RAI, que lo consideraron poco fiable. No vale la pena volver ahora sobre el contenido del documental, ni sobre la tendencia que está mostrando la BBC en los últimos tiempos (denunciadas por sus mismos periodistas: ver Profesionales de la BBC reconocen sus prejuicios, pero ven difícil cambiar).

Al margen de cómo vaya a ser la emisión de este documental (acompañada de testimonios de "defensa", etc...), lo extravagante del caso es ver cómo algunos representantes de un sector del mundo político y cultural italiano están reaccionado contra el protagonismo público de la Iglesia en Italia. Todo parece indicar que el detonante ha sido la oposición del mundo católico al proyecto de ley sobre parejas de hecho, que cristalizó –el pasado 12 de mayo- en una multitudinaria manifestación convocada por asociaciones laicales católicas. Para algunos, la respuesta no es el debate ni la argumentación, sino usar -en lo que consideran una guerra- todo lo que pueda ser útil para el contraataque. Incluso la calumnia (“acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño”), pues el documental contiene evidentes elementos calumniosos contra Benedicto XVI (ver un artículo de Avvenire).

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[Actualización, 24 de mayo]: Scriptor.org se hace eco de este post y añade: “Es ridículo acusar a Josef Ratzinger de ser el culpable definitivo del escándalo de los ‘sex crimes’ de contados eclesiásticos católicos, precisamente cuando, por ejemplo -justo antes de ser Benedicto XVI- en la novena estación del famoso Via Crucis de 2005 (ver texto en italiano o en castellano) osó denunciar, decir alto y claro unas fuertes palabras que aún hoy escuecen y dan qué pensar:

"... ¡Qué poca fe hay en muchas teorías, cuántas palabras vacías! ¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él! ¡Cuánta soberbia, cuánta autosuficiencia!..."

El Papa en Brasil

Aparecida

Benedicto XVI inaugurará el próximo 13 de mayo la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que se celebrará en el Santuario de Nuestra Señora de La Aparecida (patrona de Brasil),  situado a 160 kilómetros de San Pablo (Brasil). La reunión, que contará con 266 participantes, entre delegados y peritos, marcará las líneas generales de la acción de la Iglesia en el subcontinente americano, donde viven casi la mitad de los católicos del mundo.

La Conferencia tiene como título “Discípulos y misioneros de Jesucristo. Para que nuestros pueblos en Él tenga vida”. Al título se le añade una cita del evangelio de San Juan, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. El Papa quiso añadir al título que le propusieron dos palabras: “en Él”, para subrayar que el futuro de la Igl