Los expertos dicen que en las
situaciones de crisis hay que tener presente lo que ocurre y ha
ocurrido en la realidad (los hechos), y la percepción que la gente
tiene de los que ocurre o ha ocurrido (lo que publican los medios).
La acción comunicativa se dirige a los dos niveles. Esto provoca que
a veces se tomen iniciativas, se hagan declaraciones, gestos, etc.
pensando solo en el nivel mediático. No hay que extrañarse de que, en
ocasiones, esas medidas puedan aparecer a algunos un poco “falsas”,
pensadas para la galería. Evidentemente, una comunicación bien
llevada pide que también esas acciones sean verdaderas y no solo
cosméticas.
Las iniciativas de ese segundo nivel no son, por tanto, negativas, al contrario: Juan Pablo II era un maestro en ese tipo de gestos. Pero eran gestos espontáneos, sinceros, que nunca usó (que yo recuerde) como atajo para contrarrestar las críticas a su persona. Durante estas semanas, no han faltado presiones para que Benedicto XVI actuara en ese segundo nivel para salir al paso de la "crisis mediática" en torno a los abusos de menores. Se le pedía que llevara a cabo alguna acción llamativa, como podría ser un “mea culpa” personal o algo así. El Papa no ha caído en esa trampa.
Contrariamente a lo que podrían pensar algunos, me parece que la acción del Papa está siendo impecable en este sentido. Como escribí a propósito de la carta a los católicos de Irlanda, resulta evidente que el Papa sigue una línea pastoral, no “táctica”. Posiblemente pueda mejorar la maquinaria comunicativa de la Santa Sede, pero el Papa está en su sitio: está dando la cara, interesándose por el dolor de las personas y poniendo los medios a su alcance para que esos crímenes no se vuelvan a repetir. Es decir, está más concentrado en el primer nivel: resolver el problema. Toca a los demás traducir eso al segundo nivel: hacer que se entienda y valore lo que está haciendo.

Diego, la verdad la estrategia comunicativa de la Santa Sede en manos de Lombardi deja mucho que desear. Ha mejorado mucho desde Ratisbona, pero todavía está a años luz de lo que debiese ser.
¡Cuánta falta hace la agilidad y la inteligencia mediática de Navarro Valls! Además, JPII también era un peso pesado de las comunicaciones, que realmente ayudaba mucho al trabajo de la Sala Stampa.
Publicado por: Sergi | 21/04/2010 en 04:23 p.m.
Totalmente de acuerdo con que el trabajo de Benedictus ha sido impecable: se percibe, a pesar de los 'dime y te diré' y la borrachera mediática, que su actuar es sincero y que le interesa, en primer lugar, responder a la problemática con la seridad que amerita (que es idealmente lo que a todo el mundo debería interesarle, pienso yo).
Lo que sería de desear es el silencio de algunas figuras (eclasiásticas y no) que en vez de aportar añaden confusión y desencadenan reacciones negativas; es curioso, pero pareciera, dado lo que surge por aquí y por allá, que desde el interior quieren crucificarlo incluso más que desde el exterior y que se ha aprovechado la coyuntura para, obviamente, intentar llevar 'agua a otro molino' descontextualizando todo; lo cual también me lleva a pensar que este tipo de situación no está ayudando, sino desvirtuando los objetivos de la lucha contra el abuso sexual e inclusive, dando una pésima lectura de la calidad de la fe: es una lástima que, incluso cristianos 'respetables' continúen sin considerar siquiera a las víctimas y manifiesten enfado porque 'no se protgió mejor la reputación de la Iglesia' (y no hablo de figuras públicas, sino de gente de calle).
Respecto a la estrategia mediática de la Santa Sede, es lógico que haga falta mejorarla; porque lo que ha surgido desde ahí ha dejado la impresión de que no existe consenso (o que el consenso es forzado) y de que hay más preocupación por proteger intereses particulares. (Igual y quizá mi impresión es causa de todo este bombardeo mediático)
Saludos. ¡Excelente sitio!: un respiro a todo el confuso enjambre de publicaciones.
Publicado por: Flor | 22/04/2010 en 12:25 a.m.
El Papa no es un actor político que quiera quedar bien con quienes se lo soliciten.
El Papa es el sucesor de Pedro, cuya función es la de "pastorear", "apacentar" "guardar las llaves del Reino" y "confirmar a los hermanos en la fe".
Lástima por los que quieren ver en el papa un títere que brinque según la canción que le toquen.
¡No señores!
El Papa Benedicto, el Papa Ratzinger, el papa alemán, como quieran llamarle en los medios, es... EL VICARIO DE CRISTO.
Por él rezó Jesús para que su "fe no decaiga".
Por Pedro rezó la comunidad cristiana cuando lo apresaron.
Por él reza hoy toda la Iglesia cuando tantos lo bomardean.
Gracias,Señor, también por éste blog.
Publicado por: Marvin Mundo | 22/04/2010 en 07:53 a.m.
Felicidades por la web, estoy de acuerdo con tus analisis.
Publicado por: Ignasi Garrido | 23/04/2010 en 10:40 a.m.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Papa/empieza/hacer/limpieza/elpepisoc/20100423elpepisoc_4/Tes
Algo está pasando. No sé si el Papa está haciendo algo mal, o algo bien; pero que hablen bien de él en El país es que algo está cambiando.
Publicado por: A.B. | 23/04/2010 en 06:53 p.m.
Cada persona tiene un estilo personal, Juan Pablo II se desempeñaba muy bien en los medios de comunicación tenia esa cualidad a Benedicto XVI le cuesta más sin embargo tiene un estilo propio que le dificulta en algunas cosas y en otroas le ayuda.
En cuanto a la voceria del Vaticano ocurre algo parecido Lombardi ha mejorado el mecanismo regular de información no se notan los vacios que tanto perjudicaron a la Santa sede con el asunto de los obispos lefebrianos.
Publicado por: Heston | 23/04/2010 en 09:36 p.m.