Leo que se han celebrado en España
diversas manifestaciones a favor de la vida y fuertemente críticas
con la nueva ley del aborto promovida por el gobierno de José Luis
Rodríguez y aprobada sin dar espacio a un debate. Como no estaba allí,
no tengo el “feeling” de quien vive las cosas en primera persona.
Lo que sí constato es que las manifestaciones han hecho pupa a
algunos. No tienen desperdicio estas dos piezas de El País: “Afanes
de reconquista”, un "análisis" de Juan González Bedoya, y “El movimiento
antiabortista languidece”, una crónica de María R. Sauquillo.
El primero ve en todo esto un complot del “Papa alemán”. En la segunda se dice que hubo poca gente y que los organizadores estaban divididos. Siguiendo una praxis de manual (¿cuántas veces la hemos visto?), el diario -al menos en su edición on line- ilustra la marcha con la fotografía un par de monjas y algunas personas de cierta edad... Y eso que la misma cronista afirma -en el último párrafo- que fue una marcha “en la que participaron muchos jóvenes”.
Pero a lo que voy es al tono de conquista social-años setenta con que están escritos ambos textos, y a cómo se tacha de retrógrado quien no acepte la nueva ley. Eso se dice explícitamente en el primero e implícitamente en el segundo, donde no se ofrece información sobre las razones de la marcha. En mi opinión, ese axioma, ese punto de partida indemostrable y que no se pone en discusión, está empezando a resquebrajarse. Cada vez son más las personas que ponen en tela de juicio que el aborto sean una conquista o que solucione verdaderamente algo. Y pienso sinceramente que no hace falta ningún complot del "Papa alemán” para llegar a esa conclusión. Está empezando a cambiar un paradigma y algunos prefieren no darse cuenta.

Yo estuve en una de jóvenes. Doy fe de que empieza a cambiar el paradigma... Saludos
Publicado por: Ricardo | 08/03/2010 en 08:51 p.m.
Yo también estuve, con mi familia, mis hijos son pequeños aún. Buen ambiente, personas de toda edad y condición, familias enteras, grupos de jóvenes, o de maduros, o de abuelos, tranquilos, respetuosos. En general, hasta las consignas fueron educadas y sin insultos.
Muy "a favor de" más que "en contra de"...
De ninguna otra manifestación en Madrid (de las muchas que padecemos) podrá decirse que ha sido educada. Normalmente tras cada una de ellas hay un reguero de destrozos, suciedad, etc.
Publicado por: rm | 09/03/2010 en 08:31 a.m.
Quiero decir, que aunque mis hijos son pequeños los llevamos, porque sabíamos que el ambiente iba a ser bueno.
Publicado por: rm | 09/03/2010 en 08:32 a.m.