Tiene su interés ver cómo El Periódico, de Barcelona, publica la breve noticia del cambio de hora de la próxima misa de nochebuena en la basílica de San Pedro: “Roma adelanta la misa del gallo por primera vez en 15 siglos por la salud del Papa”. No sabía que era nada menos que “la primera vez” en quince siglos que la misa se celebra a las diez de la noche en vez de a las doce... Naturalmente, tampoco lo saben ellos, pero tal vez cargan la mano en la excepcionalidad para justificar lo que sigue: que se hace “por la salud del Papa”. Dicho así, en titulares, da la impresión de que pasa algo. En realidad, no hay nada. Simplemente que el Papa tiene 82 años.
Pero lo en lo que me he fijado, sobre todo, es en cómo se explica que ese cambio es “algo que nunca ha ocurrido desde que la Iglesia fijó en el 25 de diciembre la llegada al mundo de su dios para hacerla coincidir con la popular celebración romana del sol invicto y sus saturnales (solsticio de invierno)”. Me refiero ahora al modo en que escribe “su dios”, así con la minúscula y con su pronombre posesivo.
En un primer momento pensé que la razón podría ser una política editorial de ahorro de mayúsculas, pero me encuentro con que El Periódico escribe en los títulos de otras noticias Fiscalía, Ejército, Registro Civil… con buenas mayúsculas, a pesar de que no hacían ninguna falta. La razón debe de ser más profunda, una especie de militancia atea o algo así, pues el uso de la minúscula –en nuestra cultura- implica que lo considero un dios falso. No se puede negar que se trata de una actitud un poco ridícula: es como si yo decidiera a partir de ahora escribir con minúscula los nombres de la gente que me cae mal.
Hay uno que dice que lo escribe así porque no es un nombre como sería Alá, Jesús, etc en el fondo en "ningunearlo"
Me encanta este sitio. Gracias por mantenerlo. ¡Hay que limpiar tanta falsedad!
Publicado por: Aeronauta | 28/03/2010 en 09:03 p.m.