Si uno lee este titular: “
El Papa acepta la dimisión del arzobispo que excomulgó a niña violada”, la primera reacción es pensar que el arzobispo ha sido castigado por haber cometido esa acción tan absurda. Pero esa conclusión sería doblemente falsa: en realidad, el Papa aceptó la dimisión, que el arzobispo le presentó hace un año, por haber superado ampliamente la edad de jubilación; el segundo error es que el arzobispo no excomulgó a la niña violada. Y es que el caso de la niña brasileña violada y obligada a abortar estuvo rodeado desde el comienzo por una buena dosis de confusión en la opinión pública. Con la perspectiva que da el tiempo, no es exagerado afirmar que esa confusión ha sido hábimente maniobrada por algunos.
Esa dosis de desconcierto fue incrementada con la publicación de un artículo de mons. Rino Fisichella, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, en
L’Osservatore Romano. En ese texto, Fisichella muestra que dio por buenas las informaciones aparecidas en la prensa europea y no se informó directamente por las personas involucradas en el caso, empezando por el arzobispo local y los médicos que atendieron a la pequeña. De este modo, lo que pretendía ser un mensaje de clarificación, acabó complicando las cosas. (Esa confusión se transparenta en lo que yo mismo
escribí en su día).

La trampa fue perfecta, como muestra este titular, aparecido cuatro meses después de los hechos. Queda la percepción de que el aborto era necesario (cosa que niegan los médicos que atendieron a la niña) y que el arzobispo actuó de malas maneras (cosa que niegan los hechos). Lo que llama la atención es que
L’Osservatore Romano no haya publicado ninguna rectificación o explicación de lo ocurrido, cuando es evidente que se ha tratado de una equivocación de cierto calibre.
....
El tema sigue en el área de comentarios. Mientras tanto, la Congregación para la Docrina de la Fe publicó en
L’Osservatore Romano (11 de julio 2009) una
clarificación sobre el aborto provocado, para salir al paso de la posible confusión creada por este caso.
Hola Diego! Este artículo de Sandro Magister está muy bueno:
http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1339160?sp=y
Seguramente lo habrás leído, pero será muy útil para el lector de tu blog que quiera profundizar más. Hace un repaso del intercambio de palabras entre la Arquidiócesis brasileña y Fisichella, y se pueden leer también unas palabras de Michel Schooyans, que termina con una llamada al Papa:
"En resumen, frente a las turbulencias provocadas por el artículo de Fisichella, parece que, hay solamente, una única solución verdadera: una declaración fuerte del Santo Padre [...] Si el Papa no dice nada, la duda persistirá y se tendrá una repetición de lo que pasa hasta el día de hoy con "Humanae vitae" (1968)."
Publicado por: Milton Pividori | 04/07/2009 en 03:51 p.m.
Diego, muchas gracias por tus comentarios. Son muy valiosos. Y especialmente sobre este asunto, que es un tanto peliagudo. Por favor, no dejes de publicar cosas en tu blog.
Publicado por: Darío | 06/07/2009 en 02:00 p.m.
Diego, como se puede imaginar la línea editorial del l'Osservatore Romano sigue en su trayecto "político-religioso" (!) Por lo del político se entiende como el artilugio por el cual hay que estar en el political correct: publicar lo que no perjudica la "familia" vaticana y decir solo lo que permite hacer un buen papel delante de la opinión pública. Lo de religioso es solo para quedar en los princípios y no en los hechos - en la verdad! El papa hoy hizo publicar su nueva Carta Enciclica, precisamente con el titulo Caridad en la Verdad, pero parece que aqui toda regla tiene su excepción. Saludos de Emendatio.
Publicado por: Migliorelli | 08/07/2009 en 12:06 a.m.
Bueno, y ahora que sabemos que Rino Fisichella inicialmente escribió por pedido del Secretario de Estado, Cardenal Bertone, ¿cuando va a renunciar dado que la SCDF ya aclaró el asunto?, ¡que se vaya Fisichella!, o bueno, si se va Bertone... Ahora que no diga Bertone que soy uno de los "fatimiti" comentando por ahí en un blog...
Publicado por: | 12/07/2009 en 02:41 p.m.
Perdón por el retraso en responder a los interesantes comentarios de arriba. Los textos de Magister son, en efecto, muy útiles para conocer algo del trasfondo de la cuestión.
Personalmente creo que todo esto ha sido una triste metedura de pata, sin duda bien intencionada.
Me parece que de este episodio se pueden sacar al menos dos lecciones: 1) antes de pronunciarse, es preciso oir a los protagonistas y no fiarse de las “versiones” que circulen por ahí; 2) las acciones en favor de la defensa de la vida deben ser -y parecer- positivas, propositivas, sensibles... Se debe evitar por todos los medios que se vean como la personificación de la intransigencia y la antipatía.
La causa de la defensa de la vida humana y de su dignidad no necesita ahora de una batallita interna en la Pontificia Academía para la Vida. Sería un espectáculo muy triste.
Publicado por: dc [blogger] | 12/07/2009 en 07:04 p.m.
En su momento no preste mucha atención a esta noticia, lo cual fue un grave error de mi parte, creo que en efecto Fisichella debía hacer lo más justo buscar información en la Arquidiócesis brasileña y no unicamente de un sector de la información. Por lo que se ve solo se informo por fuentes periodisticas pro abortistas las cuales han amnipulado su articulo, ahora creo que Fisichella debería escribir otro donde ponga en claro la linea de la Iglesia es sería en verdad lo más razonable lo contrario es fomentar la discusión y el enfrentamiento de sectores internos en la Academia de la Vida.
Publicado por: Heston | 02/03/2010 en 07:39 p.m.