El mismo día en que Benedicto XVI tuvo el accidente doméstico que le causó la fractura de la muñeca, las agencias de noticias se hacían eco de un episodio singular. La policía de tráfico detuvo por exceso de velocidad en la autopista Turín-Aosta, a un coche en el que viajaban tres monjitas. Las religiosas justificaron sus 180 kilómetros por hora afirmando que estaban precupadas por el incidente del Papa, del que habían oído en la radio. La
noticia apareció al día siguiente en los principales periódicos, incluso fuera de Italia.
A pesar de la peregrina explicación, debo reconocer que las anónimas monjitas me cayeron enseguida simpáticas. Supuse que, sin duda, deberían de ser jóvenes y que viajaban en un buen coche, tal vez prestado, y que gracias a la proverbial flexibilidad italiana, las monjas habrían salido bien paradas. Mis previsiones, sin embargo, estaban equivocadas: según la prensa, se trataba de un modesto Ford Fiesta, la monja conductora no era tan jovencita (A.M, 56 años) y la piadosa excusa no le había impedido la multa (375 euros más un mes sin carnet de conducir). A.M, sin embargo, recurrirá...
Pero lo más curioso del caso es que todo parece indicar que se trata de una
noticia inventada. La policía de tráfico ha emitido un comunicado en el que se afirma que la noticia carece de todo fundamento. No consta en ninguna parte. Y pensar que el telediario del segundo canal de la Rai ha entrevistado incluso al abogado de la monja... Bien, estamos en verano y tenemos necesidad de noticias de interés humano. “Se non è vero, è ben trovato!”
Bastante colicolial la noticia si fue cierto, puede ser que la excusa sea valida teniendo en cuenta que los nervios se manifiestan de distintas maneras
Publicado por: lucho en cali | 30/07/2009 en 11:24 p.m.
No, al final quedó claro que la historia se la habían inventado unos abogados tal vez por broma o para hacerse publicidad.
Publicado por: dc [blogger] | 31/07/2009 en 10:56 a.m.