En realidad, el texto -escrito antes de que concluyera el viaje-, pretende partir de ese axioma para hacer una especie de balance del pontificado, dando por supuesto que las cosas no funcionan. Se vuelven a relatar, como si se tratara de un mantra, las gaffes o supuestas tales del Papa en estos primeros años de Pontificado (discurso de Ratisbona, cuestión del preservativo, caso Williamson, etc.); y se acepta como si fuera un dato que está dando la vuelta a los cambios del Vaticano II. Un artículo de hace unas semana en The New York Times (ya comentado aquí) presenta una visión distinta de las tales gaffes. De hecho, es una opinión cada vez más generalizada constatar, por ejemplo, que gracias al famoso discurso de Ratisbona el diálogo con el Islam se está moviendo... Con esto no quiero decir que la "maquinaria" vaticana funcione a la perfección, como ya hemos comentado aquí, pero considero que la descalificación global es una exageración.
Pienso que el semanario británico hace a veces buen periodismo, pero le pierde su presunción. Una cosa es interpretar, dar sentido a las cosas, y otra muy distinta querer impartir lecciones a todo el mundo con datos a medio cocinar. Esta segunda suele ser la actitud habitual del semanario cuando trata de la Iglesia. Personalmente, me cansa un poquito esa arrogancia, que ha perdido incluso lo único que la hacía pasable: el fino humor británico.

Yo he leído hoy el artículo y me he indignado. Los Reyes me trajeron una suscripción por seis meses, pero el 4 de julio no la voy a renovar y les voy a explicar por qué no, que es más o menos lo que tú explicas tan bien.
Por cierto que hace dos semanas tenían un artículo catastrofista sobre la gripe porcina: todavía estoy esperando que se disculpen.
Esto (y más cosas) es lo que hace que me cabree tanto esa revista, por lo demás bastante bien hecha.
Publicado por: Angel Ruiz | 20/05/2009 en 08:55 p.m.
Un comentario relacionado, pero no sobre el Economist, sino un ejemplo grafico del hecho de que se esfuerzan por buscar algo negativo en la visita del Papa.
Jon Stewart, quien es también judío, en su programa The Daily Show de Comedy Central, hizo también un análisis de la visita del Papa, obviamente en términos sarcásticos, y en algunas ocasiones irrespetuoso o totalmente tirado de los pelos, nada gracioso.
Pero hubo algo que me llamó poderosamente la atención. Comentando el discurso del Santo Padre en el Memorial del Holocausto dijo que algunos de los presentes y autoridades no habían estado satisfechos, y pone un clip corto de un Rabino Judío diciendo, "He didn´t say murdered, he said killed". Acto seguido se ve la cara de burla de Stewart por lo absurdo que parecía ese comentario y dijo, "so what now, are you accusing the Pope of being anti-semantic?"
Anti semántico, en vez de antisemítico, por no decir asesinado sino muertos o algo así como matados (en mal castellano)
Pero la verdad es que al final del viaje me dio la impresión de que el balance que hacían los medios de comunicación del viaje, era de que había sido positivo, o que había tenido un éxito moderado...
Publicado por: Angie Santos | 21/05/2009 en 12:48 a.m.
El Papa realizó esta peregrinación en una situación mucho más compleja que la de Juan Pablo II. La peregrinación del Papa Juan Pablo fue anterior al 11 de septiembre y no estaba Adineyha amenazando a Israel con la destrucción, ahora Benedicto XVI se manejo con mucha prudencia dío un mensaje de aliento al nuestros hermanos en Tierra Santa y aposto por el diálogo interreligioso los que se equivocaron fueron los dos reabinos que pronunciaron un mensaje de bienvenida interminable y el Jeque que empezo a atacar a los judios delante del papa estos si merecen una severa critica no el Papa.
Publicado por: Pbro Eduardo Santodomingo | 21/05/2009 en 06:22 a.m.
No sigo mucho a Jon Stewart, pero me da la impresión de que da caña a todo el mundo, también a los judíos, no? En cualquier caso no esperaría ninguna buena voluntad hacia el Papa de Jon Stewart, si acaso sí de The Economist.
Publicado por: A.B. | 21/05/2009 en 11:39 a.m.