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Pienso, en efecto, que se trata de uno de los textos más significativos del Papa actual. Después de leerlo toda la polémica aparece en su verdadera mezquindad.
Publicado por: JavierS | 13/03/2009 en 09:50 a.m.
He tenido el gusto de leer esta carta y me siento conmobido por la firmeza evangelica con la que el Santo Padre busca recuperar el daño sufrido por la ruptura. Creo que lo unico bueno de esta polemica ha sido precisamente que hemos podido penetrar en las intenciones nada oscuras del papa al momento de qquerer sanar sin odio solo con amor el dolor de aquella ingrata ruptura.
Publicado por: Pbro Eduardo Santodomingo | 15/03/2009 en 05:56 a.m.