Es muy frecuente que los comentarios sobre temas de actualidad de un monseñor o incluso de un articulista de L’Osservatore Romano, se presente en la prensa como “la opinión del Vaticano”. Eso da lugar a situaciones muy pintorescas, como la que reproduce el titulo (de hace unos meses) que ilustra este post. Y transmite además la impresión de que el Vaticano quiere estar presente en todas las salsas.
Si resulta un abuso atribuir “al Vaticano” los comentarios libres de ciudadanos (aunque clérigos) sobres cuestiones de interés común, no deja de ser también verdad que a veces son tales clérigos quienes juegan con el equívoco, y no subrayan suficientemente que se trata de su punto de vista (sensato y fundado) y que el Vaticano no expresa opiniones sobre todo lo que ocurre en el mundo. Al mismo tiempo, no puedo negar que he sido testigo del esfuerzo ímprobo de algunos medios por conseguir declaraciones de determinados eclesiásticos para luego echarse las manos a la cabeza por “la intromisión del Vaticano” que mostraban esas mismas declaraciones (que poco antes habían solicitado casi de rodillas).
Todo esto viene a propósito de unas afirmaciones del portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, en las que –a raíz de un reciente caso italiano- dice precisamente esto, que los comentarios personales de eclesiásticos no hay que atribuirlos a la postura oficial del Vaticano. Lombardi ha subrayado que cuando la Santa Sede pretende expresar su punto de vista oficial, usa los medios adecuados e identificables: comunicados, notas, declaraciones.
Un Sacerdote al que conozco escribio un articulo en donde decia: se busca Sacerdote mientras más ingenuo mejor. Esto lodecia ante la proliferación de programas donde aparecian sacerdotes dando opiniones en las que en algunas ocasiones no tenian mayor conocimiento de esa forma poder decir:" La Iglesia ha dicho" de una forma abusiva. Si eso ocurre en uns Diócesis cuento más en el VAticano. Creo que es necesario ser realistas si no se sobre un tema es mejor no opinar sobre él y por supuesto aprovechar más y mejor los medios de que disponemos hoy.
Publicado por: Pbro. Eduardo Santodomingo | 22/02/2009 en 01:27 a.m.