[Llevo a varias semanas en blanco por lo que
se refiere a este blog: lo siento. Temo que son los efectos del verano en el
hemisferio norte... ]
Siguen los ecos del viaje de Benedicto XVI a
Australia y del enorme éxito de la Jornada Mundial de la Juventud. Como ya
ocurrió durante los últimos años del pontificado de Juan Pablo II, son muchos
los que subrayan la paradoja de un Papa anciano (en este caso, además, “poco
carismático”) que arrastra a cientos de miles de jóvenes diciéndoles cosas
exigentes. Entre los que proponen algunas respuesta figura Tracey Rowland,
autora de un libro sobre la teología de Benedicto XVI, publicado por Oxford
University Press.
Rowland sostiene que ambos Papas -no solo
JPII- son grandes comunicadores, cada uno a su manera. “Benedicto tiene años de
experiencia en la enseñanza universitaria y creo que enfoca muchas de sus
intervenciones públicas como una clase impartida a un grupo reducido”. Según
esta teóloga australiana, la postura básica de BXVI “es que no se llega a
ningún lado amañando la verdad. Lo mejor es decir con precisión y sin evasivas
lo que la Iglesia enseña. La gente le respeta por ello y sabe que si dice algo,
lo dice verdaderamente en serio. Sabe que el Papa no les da ni interpretaciones
benévolas ni chismorreos”.
Otro punto importante en el estilo del Papa es
su rechazo del moralismo, entendido como la actitud de quien reduce la vida
cristiana a un conjunto de normas y reglamentos que hay que seguir para evitar
la condenación eterna.El Papa no niega obviamente la existencias del infierno,
pero “cree que resulta más bien neurótico concebir el cristianismo como una
póliza de seguro contra la condenación eterna. Considera las diversas
prohibiciones contenidas en la enseñanza judía y cristiana meramente como el
reverso de un gran 'si'. (...) Desea que
la gente se enamore de la belleza, la verdad y la bondad de la Revelacion
cristiana en vez de vivir temerosa de ella”.
¿Tú te crees que puedes estar un mes entero sin publicar nada? ¡Que algunos te leemos!
Publicado por: AtanasioMaruri | 07/09/2008 en 05:53 p.m.
En efecto, soy impresentable. Gracias por la reprimenda...
Publicado por: dc | 11/09/2008 en 03:37 p.m.