No ha tenido mucha cobertura informativa la violencia hindú desencadenada en el estado de Orissa, India, contra la minoría cristiana. La protesta de la Santa Sede ha conseguido que algunos órganos de prensa prestaran atención a lo que está ocurriendo, que no es sino un episodio más de intolerancia.
No existe –al contrario de como titulaba ayer el diario Corriere della Sera- una situación de “Creencias en conflicto” (“Fedi in conflitto”). En realidad, lo que hay es una acción unilateral de unos fanáticos, como el mismo periódico milanés demuestra en los excelentes reportajes que ha publicado sobre el tema (no disponibles on line).
La idea de que la causa de la violencia es la religión, que es de por sí intolerante, es un tópico. El problema es el fanatismo, que se puede aplicar a una determinada idea de Dios, de la raza, de la nación, del proletariado e incluso del propio equipo de fútbol. Y lo normal es que se presente entremezclado.
Para saber lo que está ocurriendo en el estado de Orissa, en India, una fuente imprescindible es la agencia Asia News.

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