Libertad... ¿sólo para aplaudir?
Por un momento –a juzgar por las reacciones del gobierno español y del diario El País- pensé que se debería tratar de un texto de fuego y azufre que rezumaba anatemas. Pero una vez leída la “Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española ante las elecciones generales de 2008” he de confesar mi preocupación. La Nota de los obispos no sólo es correcta en el fondo, sino mesurada en la forma. Está muy lejos de ser ese exabrupto electoralista que algunos han descrito. Y eso lo pueden comprobar todos, pues ocupa apenas dos folios.
El diario El País se sigue presentando en sus editoriales como absoluto posesor de la verdad, hasta el punto de rayar el fanatismo. Visto desde fuera, da la impresión de que en España la Iglesia sólo está autorizada a aplaudir al gobierno, de lo contrario la descalificación es automática. Si la Nota, que no menciona obviamente ninguna sigla, pudiera entenderse como una alabanza al gobierno de J. L. Rodríguez, el diario la pondría como ejemplo de “sana contribución al diálogo democrático”.
Lo han hecho ya tantas veces que parece claro que la estrategia de los actuales dirigentes del Partido Socialista en España es la de presentarse como víctima de las agresiones de una Iglesia vinculada a la derecha franquista. Una Iglesia que quiere imponer a todos su moral y que es culpable de tantos retrasos ibéricos... Mientras tanto, quien de verdad va imponiendo sus ideas y su moral es una minoría radical que tiene un diseño muy preciso de qué tipo de sociedad quiere. Y para ello, naturalmente, la Iglesia le estorba.


Comentarios