Juan Luís Cebrián, consejero delegado del grupo "Prisa", empresa editora de El País, ha escrito hoy un largo artículo en el rotativo madrileño en el que nos informa de que ha leído un libro. En ese libro se dice que hay que poner en discusión los contenidos religiosos de todas las religiones. Nada está por encima de la discusión y la crítica.
Cebrián se refiere en el artículo a la Iglesia católica en España. Toma como pie la manifestación en defensa de la familia celebrada en Madrid, que interpreta como una agresión al gobierno socialista. Dice que la Iglesia española ha funcionado como ariete intelectual del Partido Popular, y que todavía hoy “la capacidad de influencia del lobby clerical se ha mantenido como martillo pilón”. Añade que “la presencia de Ratzinger en el solio de Roma ha consolidado las corrientes integristas y retrógradas dentro de la institución”. Cebrián apuesta en definitiva por un “laicismo radical”.
Ninguna sorpresa. El artículo de Cebrián refleja lo que dice El País a diario. Los periódicos son personas, y El País es en buena parte Cebrián, con sus fibias y fobias. Sin embargo, al final del artículo uno sale con la impresión de que el autor sostiene, en efecto, que nada está por encima de la discusión y la crítica... pero siempre que la crítica la haga él, naturalmente. Si son otros los que critican, para Cebrián se trata de acoso, agresión o fundamentalismo. Es bueno que Cebrián haya leído un libro, pero ya me decía mi abuela que los lectores de un solo libro son peligrosos.

Y de lo que dice Cebrián en el artículo, ¿qué es exactamente lo que no te gusta? A mí me parece que todos los argumentos son aceptables.
Por cierto, el buen hombre ha debido leer también algún que otro libro en su vida, pero, en particular, la obra que cita en el artículo es deliciosa.
Un saludo
Publicado por: Jesús | 09/01/2008 en 11:32 p.m.
Temo que no te convenceré, Jesús, pero te lo resumo en dos líneas: afirma que hay poner en discusión los contenidos religiosos de todas las religiones. Lo que no está dispuesto es que se discuta su religión, que denomina “laicismo radical”. Esa es la única visión posible que acepta.
Publicado por: dc | 10/01/2008 en 02:01 p.m.
El discurso de Cebrián, como el de todos los medios del Grupo Prisa, siempre se impregna de ese relativismo tan proselitista que les alimenta. Son relativistas hasta la médula, pero con matices. Todo es relativo, nada es bueno ni malo, nada es cierto ni falso, nada es...EXCEPTO lo que ellos piensan. Allí pasan del relativismo total al absolutismo más firme: Cuando les llevas las contraria, entonces se ponen nerviosos y apelan a sus verdades (estas sí son absolutas e incuestionables) para acabar tachándote de intolerante. Es el círculo vicioso del pensamiento de la progresía actual.
Diego, te escribí un email, ¿me leíste?
Publicado por: Jorge | 11/01/2008 en 03:32 p.m.
Pienso que en una sociedad democrática como la española caben todas las ideas, incluso las de la iglesia. Es falso que el gobierno español "socialista" ataque a la iglesia. El gobierno propone normas de convivencia social para todos los ciudadanos, sean o no católicos. Pero es el Congreso y el Senado quien debate y aprueba o rechaza la norma. La soberanía reside en el ciudadano y éste está representado por los diputados.
A la iglesia no le gusta la legislación actual y en consecuencia protesta. Bien es legítimo. Pero no debe pasar de ahí, al menos debería esforzase para buscar ese espacio común de las relaciones bilaterales. Da la impresión que la ICAR no busca la paz y la convivencia con el Gobierno,aún más cuando desde el Vaticano se afirma que las relaciones son excelentes (Secretario de Estado) con España.
La contaminación política tanto en la accion de estos cardenales y obispos; como de los grupos y movimientos católicos que se enfrentan a esa acción episcopal es evidente. La cuestión no es ni ética, ni moral. Es puro partidismo electoral.
El PP nunca quitó la legislación que ahora preocupa a sus eminencias y sin embargo le apoya cual lobby conservador. El PP habló con terroristas y la ICAR medió en ese diálogo, resulta curioso que ahora critique el diálogo. Contradicciones como esta,inmoralidades como las del 30D son las que alejan a la grey cristiana de la ICAR. Más que rezar por la unión de los cristianos, debería rezarse por la unión de los católicos.
Por cirto que en el PSOE y en IU hay católicos que se sienten, nos sentimos, desplazados por los católicos votantes del PP. Me parece que es poco cristiano estas actitudes. La hermandad de los hijos de dios (Cristianos) ante todo por favor.
Publicado por: felix | 01/02/2008 en 12:47 p.m.