[En vista de que estaré fuera de Roma hasta el jueves, y no creo que pueda actualizar el blog, aquí van tres citas... ]
Leo en un artículo de Luca Donnielli: “El gran matemático Laurent Lafforgue ha dicho que las matemáticas son humanas porque son difíciles, y que una de las características del mal es su facilidad. ¡Qué verdad tan grande! Pero ¡ay si lo dices en un mundo en el que todo debe ser fácil por principio!”
Andrea Tornielli, corresponsal en el Vaticano del diario Il Giornale, cita en su excelente blog una frase del escritor Vittorio Messori. Se trata de un comentario publicado en La Stampa (11 de agosto) a propósito de los escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes. El párrafo se refiere a una paradoja: “nos indignamos por los pecados de los sacerdotes, pero si la autoridad eclesiástica trata de imponer reglas [para la admisión en los seminarios] estalla el fin del mundo y se grita a la represión, al autoritarismo, a la discriminación”.
Cuenta un artículo de Il Foglio (31 de agosto) que el profesor y ensayista Michael Bérubé rompió con cierta cultural liberal de origen a propósito de la eugenesia, y que se ha hecho paladín de los derechos de los inválidos, hasta el punto de proponer su defensa a nivel constitucional. Y menciona una frase de Bérubé sobre la paradoja de que “a los liberal no les gusta la posibilidad de contemplar los derechos de los discapacitados como parte de un programa de derechos civiles”. (Es decir, derechos para todos, menos para algunos). Bérubé tiene un hijo con síndrome de Down; sobre su hijo ha escrito el libro “Life As We Know It”.


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