Jung Chang es la autora del libro “Cisnes salvajes” (“Wild Swans”), un best seller traducido a treinta idiomas, en el que cuenta la historia de las mujeres de su familia y, a través de ellas, la historia reciente de China. Ahora, en compañía de su marido, el historiador británico Jon Halliday, ha escrito “Mao: The Unknown Story”, un libro en el que afirman sin ambages que el líder chino fue mucho más tiránico de lo que se piensa, responsable de la muerte -al menos- de setenta millones de personas.
En una entrevista publicada hoy por Avvenire, Chang afirma que todavía es muy peligroso criticar a Mao en China, que existe una grande diferencia entre el campo y las ciudades y que los países occidentales hacen poco para que se respeten en China los derechos humanos, entre ellos los de los trabajadores. Preguntada sobre lo que más le ha sorprendido de su último viaje a China, su respuesta se ha centrado en el creciente interés por la religión:
“he notado que muchos se acercan a la religión, sobre todo a la fe cristiana y en particular a la católica. Les atrae porque, por un lado, es portadora de una ética moral universal, que no se basa en consideraciones políticas o utilitaristas. Y además consigue preservar la privacy de la vida persona, un aspecto que Mao quería destruir. Sabemos por nuestras investigaciones que Mao temía no tanto a los protestantes o a los budistas, sino a los católicos. Por ejemplo, la confesión es una oportunidad preciosa para custodiar la propia privacy. Desde luego, estamos hablando de una minoría, pero hoy existe un interés creciente por la religión”


Una cita buenísima de su libro, Cisnes Salvajes, sobre "los semáforos:
http://diccionarioparanaufragos.blogspot.com/2008/04/revolucin-cultural.html
Muchas gracias por este post. Es muy interesante.
Publicado por: Claudio | 25/04/2008 en 10:47 a.m.
Creo q Jung Chang se equivoca al deducir las posibles causas... El cristianismo no defiende mucho la privacidad que digamos, controla todos los aspecos de tu vida (incluso con quien te acuestas) y es una religión castigadora, además sí se basa en o se puede utilizar políticamente (siempre se ha hecho históricamente) y su moral es lo menos universal que existe (partamos en que castiga duramente a los no cristianos condenandolos al infierno). Si los chinos realmente se están sintiende atraídos por el catolicismo debe ser porque conocen poco de lo que realmente implica y es algo distinto de su religión mayoritaria y les llama la atención a eso se debe sumar que la apertura de China al mundo lleva pocos años para estos efectos.
Publicado por: Pepero | 07/11/2011 en 04:26 a.m.
Es divertido como algunos seudoescritores, pretenden hacerse famosos, retorciendo la historia, con libritos de lectura facil, deberían de leer algunos "nobel de literatura" como Pearl Buck, les seria util
Publicado por: edrosniet | 01/12/2011 en 02:02 a.m.