El extraño “scoop” de la RAI... siete meses después
Parece que la Radiotelevisión Italiana (RAI) ha comprado a la BBC el documental “Sex crimes and the Vatican”, emitido en el espacio “Panorama” el 1 de octubre de 2006. Sobre el contenido de ese documental ya hablamos aquí dos días después de su emisión en Gran Bretaña (ver Pobre panorama en la BBC). Llama la atención la presión que se ha creado para que la televisión pública italiana compre un programa que fue calificado incluso por el comentarista del Manifesto (”diario comunista” italiano particularmente agresivo con la Iglesia) como un producto sobre el que resulta difícil hablar de “buen periodismo”.
Michele Santoro, conductor del espacio “Annozero” y principal promotor de la compra, ha justificado la decisión subrayando que la “verdadera finalidad de un periodista debe ser proceder con velocidad y tempestividad, y hacer conocer al público todas las informaciones que llegan a su poder”. Como declaración de principios está muy bien, pero sorprende tal agitación para adquirir un reportaje emitido hace casi siete meses y rechazado entonces por profesionales de la misma RAI, que lo consideraron poco fiable. No vale la pena volver ahora sobre el contenido del documental, ni sobre la tendencia que está mostrando la BBC en los últimos tiempos (denunciadas por sus mismos periodistas: ver Profesionales de la BBC reconocen sus prejuicios, pero ven difícil cambiar).
Al margen de cómo vaya a ser la emisión de este documental (acompañada de testimonios de "defensa", etc...), lo extravagante del caso es ver cómo algunos representantes de un sector del mundo político y cultural italiano están reaccionado contra el protagonismo público de la Iglesia en Italia. Todo parece indicar que el detonante ha sido la oposición del mundo católico al proyecto de ley sobre parejas de hecho, que cristalizó –el pasado 12 de mayo- en una multitudinaria manifestación convocada por asociaciones laicales católicas. Para algunos, la respuesta no es el debate ni la argumentación, sino usar -en lo que consideran una guerra- todo lo que pueda ser útil para el contraataque. Incluso la calumnia (“acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño”), pues el documental contiene evidentes elementos calumniosos contra Benedicto XVI (ver un artículo de Avvenire).
---
[Actualización, 24 de mayo]: Scriptor.org se hace eco de este post y añade: “Es ridículo acusar a Josef Ratzinger de ser el culpable definitivo del escándalo de los ‘sex crimes’ de contados eclesiásticos católicos, precisamente cuando, por ejemplo -justo antes de ser Benedicto XVI- en la novena estación del famoso Via Crucis de 2005 (ver texto en italiano o en castellano) osó denunciar, decir alto y claro unas fuertes palabras que aún hoy escuecen y dan qué pensar:
"... ¡Qué poca fe hay en muchas teorías, cuántas palabras vacías! ¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él! ¡Cuánta soberbia, cuánta autosuficiencia!..."


Caro Diego, il giornalismo "laico" italiano è ormai alla frutta. Anzi, direi all'amaro! Un caro saluto.
Publicado por: Giovanni Tridente | 23/05/2007 at 10:44 a.m.
Ok, Giovanni, pero lo bonito sería un periodismo sin apellidos. O al menos no disfrazar hipócritamente de periodismo lo que en realidad es otra cosa.
Publicado por: dc | 23/05/2007 at 01:22 p.m.
Recomiendo: http://www.documentazione.info/article.php?id=399&idsez=17.
Massimo Introvigne, con la claridad de siempre, aporta datos interesantes sobre este penoso caso de periodismo que no merece tal nombre.
Publicado por: csb | 26/05/2007 at 12:29 p.m.
Gracias por la referencia, que documenta claramente la instrumentalización del caso.
Publicado por: dc | 28/05/2007 at 05:34 p.m.