A veces me he preguntado sobre el significado de la famosa frase de Dostoevskij “la belleza salvará al mundo”. Ayer lo entendí un poco mejor. Pude asistir (con otras diez o doce mil personas) al concierto que se ofreció al Papa, en el Aula Pablo VI del Vaticano, con motivo de su ochenta cumpleaños.
La orquesta radiofónica de Stuttgart interpretó obras de Gabrieli, Mozart y Dvořák. En algunos pasajes, era difícil no sentir un cierto “temblor estético” ante las notas de la sinfonía “Del nuevo mundo”, el Concierto para violín n. 3 o la “Canzon noni toni a 12”. (Se puede descargar un clip de media hora del concierto aquí).
En sus palabras finales de agradecimiento, el Papa se refierió precisamente a la belleza como compañera del bien y la verdad. Yo lo entendí así: en una época en la que el bien está como ofuscado y a la verdad no se le reconoce derecho de existencia, la vía por la que se puede volver a un sano realismo es precisamente la belleza. Ante ella es muy difícil quedar indiferentes.


El problema es definir la belleza y diferenciarla correctamente de lo que no lo es; Claro, que "belleza" es un termino de lo mas subjetivo...
Publicado por: Thrippleton | 18/04/2007 en 12:28 p.m.
"Solo la belleza salvará al mundo", ¿y como podría ser de otra manera? ¿Como podremos recibir y que se vierta en nosotros la infinita belleza si ya aquí, en esta tierra que es huella del creador, no aprendemos a descubrirla?
Publicado por: Eduardo Gallo | 19/04/2007 en 09:44 a.m.
A bote pronto, se me ocurre: la belleza no cansa; no se necesitan "dosis" cada vez mayores para evitar que aburra, como pasa con los sucedáneos. No te empequeñece, te "agranda"; te das cuenta de que es algo que te trasciende. Incluso te lleva a pensar en cuál es tu lugar en el mundo. Pero es cierto también que hace falta saber apreciarla, pues habitualmente la belleza no se impone por medio de sensaciones fuertes...
Publicado por: dc | 19/04/2007 en 10:11 a.m.
Pero algo bello para mí puede no serlo para tí, y viceversa, ¿Tiene Dios un canon de belleza, al igual que lo tenian renacentista, griegos... o nos deja libre albedrío para que cada uno busque "su belleza"?
Publicado por: Thrippleton | 20/04/2007 en 12:09 p.m.
En cualquier caso, la frase que Dostoevskij pone en boca del príncipe Myskin, "El idiota" tiene muchos posibles sentidos, como sé que bien sabes. Uno de ellos que parece digno de considerar es el que comenta Bruno Forte, en "Dios y la Belleza" (http://www.revistacriterio.com.ar/art_cuerpo.php?numero_id=15&articulo_id=408), cuando sintetiza su idea diciendo que "La belleza es no solamente morada tranquila y hermosa, sino también la irrupción escandalosa del Todo en el fragmento, resplandor de irradiación que traspasa". Y añade:
"Un día Myskin está sentado junto al lecho donde un joven, Hyppolit, ateo y nihilista –como se decía en la Rusia de entonces– está muriendo, consumido por la tisis. El joven se dirige a Myskin: “Príncipe, usted dijo una vez que la belleza salvará al mundo. ¿Qué belleza lo salvará?”. Y Myskin contesta con su silencio, con la silenciosa presencia de su compasión. La belleza que salva es el amor que comparte el dolor y que no necesita palabra, es la verdad que se expresa callándose, por su presencia de amor. Así como el Prisionero frente a Pilato ante la pregunta sobre qué es la verdad, contestó con su simple silenciosa presencia. Por eso los medievales con la pregunta Quid est veritas? construian el anagrama afirmativo Est vir qui adest: Es el hombre que está frente a ti."
Y sigue hablando sobre "la belleza que salva".
Hay otras interpretaciones (filológicas y filosóficas) del sentido que puede tomar esa frase que al parecer es muy típicamente "rusa", pero creo que no es del caso sacarlas a colación.
De todos modos, parece que hay cierto acuerdo en considerar que el príncipe Myskin bien podría ser un "tipo" o figura literaria cristológica.
Por si resulta útil a alguien leer más acerca del arte y el sentido de "la belleza que salva", puede verse Comentarios a la "Carta a los artistas" de Juan Pablo II (http://www.scriptor.org/2006/04/comentarios_a_l.html). Un saludo.
Publicado por: JJG Noblejas | 21/04/2007 en 06:04 p.m.
Parece que hace falta recuperar la idea de la belleza o lo bello como reflejo del Bello, el Pulcher de San Agustín. En fin, ¿cómo salva la belleza si no es porque el Bello salva? (si me explico...)
Publicado por: JEC | 22/04/2007 en 07:12 a.m.
Esta es una frase que desde que la escuche me impresiono, es muy profunda.Dostoievski expresa en su obra una verdad actual. En estos dias todo mundo busca la belleza. Los hombres y mujeres hacemos cosas descabelladas en nuestro cuerpo tratando de perpetuar y exaltar la belleza, muchos caemos en relaciones peligrosas y nos exponemos fisica y emocionalmente tratando de encontrar esa belleza silenciosa que nos ame, esa de la que habla el principe Miskin, y que no es otra cosa que Jesucristo. La belleza es Jesucristo, ese rostro amable que nos mire con misericordia y no con critica despiadada y nos muestre su belleza profunda en un mundo donde la fealdad es cada vez mas comun en las personas, las situaciones y las cosas, no por ser asi de antemano sino por la forma en que se usan como medios instrumentalizados en busca de fines erroneos.
Publicado por: Mario Melara | 27/01/2009 en 06:05 a.m.
La pregunta que me hago es que significa "salvacion" en este contexto. Creo que se refiere mas bien a un ideal, una meta, la erradicacion de la maldad, del vicio, de la violencia y el triunfo de la compasion y el amor. Mientras mas lo pienso siento que es solo un idealismo esteril pues el mundo seguira siendo asi como es, un balance entre gente de buena voluntad y otros que no lo son. Al plantearnos estos ideales solo buscamos mantener el balance y no regresar a la barbarie de la incosnciencia, eso es todo.
Publicado por: Ricardo | 22/10/2009 en 01:12 p.m.