Se está escribiendo mucho en la prensa española sobre el caso de una parroquia del barrio madrileño de Entrevías. El hecho, en síntesis, es que el arzobispado, con el voto favorable del Consejo Presbiterial, ha decidido suprimir esa parroquia y convertirla en un centro de atención social. La razón es que los tres sacerdotes que atiendían la parroquia no cumplían con lo establecido por la Iglesia, especialmente en cuestiones litúrgicas. Pero como se hacía una amplia labor social, se decidió reconvertir la parroquia precisamente en un centro de atención a los marginados, dependiente de la "Caritas" diocesana. La decisión llegó después de varios años sin resultados satisfactorios.
Lo paradójico del caso es que personas que tienen a gala no compartir nada de lo que propone la Iglesia católica ha tomado postura a favor de los sacerdotes rebeldes, presentándolos como representantes de una “Iglesia de los pobres” enfrentada a la poderosa “Iglesia oficial”. Y ofreciendo sus indicaciones sobre cómo debe ser la liturgia de la Iglesia. Entre los analisis críticos publicados, destaco aquí un artículo de Ignacio Aréchaga en Aceprensa, que muestra las paradojas de este “caso mediático”.
“En otra época –concluye Aréchaga- se decía que un español iba siempre detrás de un cura, con un cirio o con un palo. Ahora habría que añadir: o con una cámara de televisión. Pues en este pintoresco episodio los ‘pobres curas’ de la parroquia han tenido a su disposición la riqueza de casi toda la artillería mediática, mientras que el ‘poderoso arzobispado’ apenas encontraba espacio para explicarse. Y a uno le gustaría que la Iglesia fuera más rica en el aspecto informativo”.

Muy acertado tanto el post como el artículo de Ignacio Aréchaga que nombras, me ha gustado.
La verdad es que el tratamiento en los medios ha sido patético. A mi me hace mucha gracia lo de "los tres párrocos" que se lee/escucha en muchos sitios, como por ejemplo aquí: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/04/11/madrid/1176282831.html
Vamos, que pretenderán hacer creer que saben de lo que hablan. Lo peor es lo que escandalizan y el daño que hacen a la gente que se aleja de la Iglesia con una imagen falseada de ella. Una pena.
Publicado por: rm | 13/04/2007 en 02:36 p.m.
Estimados contertulios: Desde ahce algunos meses estoy zappineando por varios blogs de todo tipo y observo que la crispación política (venga de donde venga) está llegando a la Iglesia Católica.
De todos es sabido que la Iglesia como institución no es homogénea sin dejar de ser unitaria. Hay muchas corrientes que apuestan por diversas cuestiones. De algún modo se está produciendo una peligrosa mezcolanza entre la Política y la Religión. Creo que la Iglesia debería recomendar no provocar,tratar de transmitir valores evangélicos como el amor fraterno,el no usar la violencia (incluida la verbal) como arma política o como ariete contra formas de pensamiento cristiano diferente y sobre todo tratar de pacificar el ambiente.
Sin embargo, por desgracia, observo desde mi atalaya que hay obispos y cardenales (Rouco, camino, cañizares), grupos mediaticos (el mundo, la razón, la Cope), grupos católicos (Opus, Legionarios, kikos) que apuestan por dar oxígeno a esa crispación. Somos muchos los que desde blogs y foros tratamos de calmar el ambiente desde una perspectiva cristiana.
Ustedes hablan aquí de todo lo que se ha formado en torno a la Parroquia de San Carlos Borromeo, le indico que algo parecido también ha ocurrido en la Parroquia de Santa Rosa de Lima de Málaga, desde la perspectiva liturgica, obediencia al arzobispo, critican a los que les critican,realmente creen ustedes que así se construye la Iglesia. La Iglesia somos todos, ricos y pobres, de derechas y de izquierdas, altos y bajos, gordos y flacos. Dios no hace distinciones entre sus hijos. Estas clasificaciones de buenos y malos son las que fomentan la división. Y actitudes episcopales como los casos de Madrid y Malaga llenan de desconfianza a mucha gente hacia los obispos. No demos mala imagen por favor. No es propio de cristiano fomentar el exclusivismo. No escandalicemos.
Publicado por: felix | 04/05/2007 en 09:57 p.m.
Gracias, Félix por el comentario. No creo que en este blog se fomente el exclusivismo ni la división entre buenos y malos (casi diría que tú mismo me parece que caes un poco en eso al calificar algunos obispos y grupos católicos). Una cosa es que Dios no haga distinciones y otra cosa es que todo dé igual. Me parece que un obispo tiene el derecho y la obligación de decir que la misa no se celebra con rosquillas... A veces el escándalo es la pasividad. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que es necesario evitar crispaciones: las cosas se pueden decir educadamente y argumentándolas, sin usar el arma del ataque personal.
Publicado por: dc | 05/05/2007 en 09:35 a.m.
Puede ser que haya caido también en la crispación. En mi ánimo no estaba ofender, ni mucho menos juzgar a cristianos en buenos y malos, constataba hechos de forma objetiva según un paseo a ojo de pájaro por los diferentes medios de comunicación incluyendo a las revistas digitales.
Bien, el tema de las "rosquillas" ha dado mucho juego mediático tratándose de una actividad fuera del canon de la Iglesia Católica y de alguna forma indirectamente protagonizada por el polifacético Ms. Rouco. No creo que los sacerdotes tuvieran mala intención en ese uso, tanto mas cuanto fue un caso excepcional y no algo habitual. Lo que yo he visto en los blogs es que el "ataque" no se ha enfocado hacia las rosquillas, sino a la reconversión de la Parroquia en un Centro de Cáritas. Muchos , al margen del debate mediático. Según los argumentos del Arzobispo, el cambio podía ser positivo para el barrio y un centro de Cáritas puede ser más eficaz en la atención al barrio que una parroquia. Sin embargo la otra argumentación tiene más lógica - al menos para mi - que la impuesta por el Arzobispo. Es decir, si la Parroquia funciona plenamente, integrada en la comunidad, como centro social por excelencia, como articulación de una comunidad de creyentes y vecinos(no dudo que otras parroquias pudieran actuar de la misma forma)¿Para que cambiar algo que funciona? no será mejor que a la Parroquia desde el Arzobispado se le dote de más medios y recursos a la misma para potenciar su magnífica labor social y yo diría misionera o evangelizadora. Romper ahora esta fraternal comunidad parroquial y dispersarla por tres parroquias pienso que es echar por tierra muchos años de trabajo pastoral y evangelizador. Los propios parroquianos pueden sentir además que se les está desahuciando de la que consideran su casa. Es un barrio conflictivo, marginado y excluido, donde la droga campa a sus anchas y con una fuerte presencia de personas inmigrantes. La parroquia es el "clavo ardiendo" al que cogerse en su desesperación.
Muchas parroquias quisieran ser San Carlos Borromeo, Muchos católicos quisiéramos tener una comunidad parroquial como la de Entrevias. Por una vez que tenemos algo así,digno de ser tenido en cuenta como ejemplo del buen hacer de la Iglesia ¿no es una pena destruirlo?. tampoco nadie garantiza que el nuevo centro de Cáritas funcione de la misma forma y con la misma acogida o ilusión que la Parroquia, aunque estén los mismos curas. Nadie lo garantiza. Puede ser peor el remedio que la enfermedad, rosquillas aparte.
Publicado por: felix | 06/05/2007 en 09:03 p.m.
Creo que está muy claro lo que dices. Gracias de nuevo.
Publicado por: dc | 07/05/2007 en 04:09 p.m.