A sus ochenta y cuatro años, René Girard –considerado el más grande antropólogo viviente, con Lévi-Straus- se puede permitir decir las cosas sin muchos rodeos. Es difícil sintetizar lo que escribe Giulio Meotti en Il Foglio después de una larga conversación con este miembro de la Academia Francesa, que procede del radicalismo francés y no esconde su admiración por Benedicto XVI. Por eso, me limito a poner algunas frases de lo que dice.
Sobre el discurso de Ratisbona: “el desafío que Ratzinger lanza al relativismo es beneficioso no solo para los católicos, sino para los laicos. Y espero que Ratzinger sea una esperanza para Europa. La religión cristiana es la mayor revolución en la historia humana, es la única que nos recuerda el uso correcto de la razón”.
Sobre el matrimonio: “una institución precristiana y valorizada por el cristianismo. El matrimonio es la indispensable organización de la vida, legada al sentido humano de inmortalidad. Creando una familia es como si el hombre persiguiera la imitación de la vida eterna. Ha habito lugares y civilizaciones en las que la homosexualidad estaba tolerada, pero ninguna sociedad la ha puesto al mismo nivel del matrimonio”.
Sobre ciencia y religión: “todo régimen totalitario ha empezado con la supresión de la libertad religiosa. Hoy, esta anti-Génesis revive en una parte de la ciencia”. “A partir de la Ilustración, la religión ha sido concebida como un sin sentido. Augusto Compte decía que existen tres fases: la religiosa, que es la más pueril; la filosófica y la científica, la más cercana a la verdad”. “La vanguardia, que en un tiempo estaba relegada al ámbito artístico, hoy se extiende al ámbito científico, que razona sobre el origen del hombre. En cierto modo, la ciencia se ha convertido en una nueva mitología. He acogido con gran alivio la definición de Joseph Ratzinger de ‘reduccionismo biológico’, el mito biologista. Estoy de acuerdo también en la distinción entre ciencia y cientismo”.

Estoy totalmente deacuerdo con Monsieur Girard. Vivimos en una época en donde los valores vienen sepultados, pero no olvidemos que todas aquellas sociedades que han perdido sus valores acaban siendo aniquiladas como tales,recordemos los griegos,los romano,los egipcios...todos ellos grandes civilizaciones hasta que empezaron a tambalearse las columnas de los valores........la historia es cíclica...........
Publicado por: sahndrah | 23/03/2007 en 12:58 a.m.
El cientismo es una nueva religión en el mal sentido de la palabra (no en el sentido cristiano, que quiere ir hasta el fondo de las cosas y no quedarse en los dogmas). Es decir se basa en dogmas, reclama creencias, y toma como verdad lo quenos es más que una adquisición temporal. La filosofía de la ciencia, sólo es tenida en cuenta como una reflexión estética, y no como una crítica real de la ciencia.-
Publicado por: angel | 11/07/2008 en 11:21 a.m.
genial. Girard es un tipo valiente y genial. Leed La violencia y lo Sagrado y experimentaréis un shock
Publicado por: angel | 20/09/2008 en 07:55 p.m.
Girard provoca un shock espiritual. La interpretación literal de los Evangelios, al modo de S.Francisco de Asís revoluciona nuestra vida. No obstante, hay una duda que subsiste. Y es el origen de la envidia (querer lo que el otro tiene). Girard dice que esto es mimético. Pero no dice qué lleva al ser humano a querer lo del otro. Caín quiere lo que tiene Abel ¿por qué? Porque previamente él es malo, es decir, tiene malos deseos o apetencias. ¿De dónde tiene esa mala inclinación? No encuentro la respuesta de Girard. Yo no conozco otra teoría que explique la presencia del mal en el hombre como no sea la del pecado original. ¿Qué dice al respecto Girard? ¿El deseo mimético no es acaso malo en su raíz, en su causa (la envidia)? ¿Por qué el ser humano viene así inclinado al mal?
Publicado por: Abelardo Pithod | 12/12/2008 en 11:16 p.m.
Coincido plenamente con el Profesor Pithod. No hay otra explicación para la presencia del mal en el hombre que la doctrina cristiana del pecado original. Todo ser humano nace con una inclinación al mal.
Publicado por: Jorge Armando Dragone | 07/04/2010 en 04:54 p.m.