El periodista norteamericano John Allen afirma en su última columna que el modo de informar sobre temas religiosos de la prensa inglesa “no sólo es con frecuencia espantoso, sino peligroso”. Toma pie del reciente reportaje de The Times sobre la presunta unificación de la católicos y anglicanos (del que se habló en otro post), pero lo ilustra también con otros ejemplos.
“No es fácil hacer esta afirmación, señala Allen. Los periodistas son notoriamente reluctantes para críticar el trabajo de sus colegas, y no sólo porque es un gran modo de crearse enemigos. En realidad, conocemos bien la agonía que supone controlar los datos y encontrar equilibrio, especialmente cuando se trabaja contra reloj antes del cierre de las ediciones”. Y todos somos conscientes también de los condicionamientos comerciales que facilitan la exageración.
Sobre el caso concreto de católicos y anglicanos, Allen afirma que no se trata de un texto simplemente exagerado, sino falso. El documento en el que se basa (“Growing Together in Unity and Mission”) dice de modo claro que éste no es el momento de buscar la unidad bajo la autoridad del Papa. Por tanto, aquí no se trata ya de la “línea” del periódico, sino de “indiferencia ante los hechos, lo que en este negocio es similar al pecado original. El comportamiento de la prensa británica al trata la religión sigue con demasiada frecuencia aquello de ‘dispara primero y controla los datos después’”. Y todo esto hace mal al periodismo porque así pierde credibilidad.

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