Espero, por lo menos, que no lo llamen “periodismo de investigación” ni "gran reportaje". La revista italiana L’Espresso publica en su último numero una “exclusiva” de siete páginas realizada por uno que se hace pasar por un penitente y va a confesarse en cinco ciudades distintas de Italia. Naturalmente, el objetivo de toda la operación es demostrar que lo que le dicen los confesores “con mucha frecuencia está en neto contraste con las directivas de Papa Ratzinger”. (Especialmente en aquellos puntos en los que más encendido es el debate ético-político en Italia).
Se ve que la revista está orgullosa del resultado, pues lo convierten en tema de portada. En realidad, la idea no es original –creo que incluso salió un libro hace varios decenios en el que se usaba la misma técnica. Pero siempre ha sido un recurso limitado a publicaciones marginales y de escasa calidad.
Dejo al margen otras consideraciones sobre la ofensa que todo esto supone para millones de creyentes y sobre el respeto democrático que eso merece. Ya de por sí me parece muy triste –desde un punto estrictamente profesional- que una publicación que pretende hacer periodismo acabe usando técnicas voyeurísticas propias de “Gran Hermano” y que encima piense que ha hecho un gran trabajo. Muy mal deben de estar de ideas para llegar a estos extremos. ¿Al poner esto aquí les estoy dando publicidad? No, lo que pretendo es señalar algo que no sólo desprestigia a la publicación que lo hace sino a toda la profesión. Me hace daño a mí.
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[Actualización, 29 de enero] He visto que L’Osservatore Romano critica este artículo y también el secretario de la Conferencia episcopal italiana. Este último añade algo interesante: “nadie en el mundo de la cultura ha levantado su propia voz para condenar un comportamiento de este tipo”. Parece que nos estamos acostumbrando a esas desigualdades, pero ¿qué hubiera ocurrido si se hubiera hecho algo similar con otras religiones, pongamos por ejemplo el Islam?

Es así, los Cristianos estamos perseguidos.No hay criterios periodísticos y no se respetan las instituciones.Si no se hace este tipo de periodismo sobre el Islam es por miedo,nadie quiere acabar como Theo Van Gogh...porque de los asesinados por temas religiosos no se habla,s puede criticar a la Iglesia porque no hay represalias.En pleno s.XXI la mentalidad del humano no es muy distinta de cuando se vivía en cavernas...se sigue respetando solo aquél con más fuerza bruta.Es una pena,con la de cosas maravillosas a las que puede aspirar el intelecto humano.
Publicado por: sahndrah | 30/01/2007 en 01:31 a.m.
Pienso que en este caso son muy apropiadas las palabras de Kapuscinski recordadas en otro post más abajo: los cínicos no sirven para este oficio.
Publicado por: dc | 30/01/2007 en 10:58 a.m.
Hay una lucha mediatica para desprestigiar todo lo que se pueda de la Iglesia Catolica, porque nuestras convicciones les estorban a medio mundo. Navegando con la bandera de sacar "la verdad" de nuestra Iglesia, nos atacan directamente, queriendo con ello justificar el mal comportamiento de la humanidad. Piensan que el desprestigio les dará la libertad de hacer y deshacer.
Sabemos que nuestra Iglesia padece en todos los niveles (esto no es nuevo), pero sabemos que por cada sacerdote o lider católico que ha caído en cierto sentido, hay muchos, muchos otros que son ejemplo de vida!
Comentaré más sobre esto en mi blog católico.
Un saludo.
http://jovenescatolicos.wordpress.com
Publicado por: Jovenes Catolicos | 30/01/2007 en 03:57 p.m.
A veces quien se desprestigia es quien quiere desprestigiar.
Publicado por: dc | 02/02/2007 en 05:38 p.m.