El mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se refiere este año a la relación entre niños, medios de comunicación y educación. Creo que se trata de un texto –de solo dos folios- muy adecuado para suscitar la reflexión y el debate.
El punto que me parece más destacable es el tono positivo del mensaje: el Papa dice que es necesario educar para saber elegir lo excelente, para saber elegir “deliberadamente” lo que es bueno, verdadero y bello. En definitiva, para no asumir pasivamente lo que nos den.
El Papa no habla de censuras, sino de libertad y responsabilidad. Y pide a la industria que no caiga en la perversión de exaltar la violencia, los comportamientos antisociales o la trivialización del sexo, menos aún en programas y videojuegos dirigidos a niños y adolescentes. “¿Cómo se podría explicar ese ‘entretenimiento’ a los innumerables jóvenes inocentes que son víctimas realmente de la violencia, la explotación y el abuso?" [El diccionario de la RAE define pervertir como "viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, el gusto”].
[Ese tono positivo del mensaje está ausente de algunos titulares que he visto: “Al Papa no le gustan los videojuegos”, leo en una página web... Me parece mejor este otro: “La belleza salvará a los medios: palabra de Benedicto XVI"].


Hola encontre tu blog en directorio de blogs catolicos, y tan solo quería invitarte a ver el mio. Se trata de una novela catolica (blogonovela) que tiene como único fin evangelizar.
La dirección es http://algodeti.wordpress.com
Publicado por: Algo de Ti | 26/01/2007 en 12:02 a.m.
Me parece importante que en las últimas dos entradas hemos visto dos mensajes de paciencia y paz: Kapuscinski, en el video, destaca el valor del ritmo lento de escribir y pensar, y el Papa nos recuerda la importancia de la libertad verdadera en Cristo que va en contra de la búsqueda frenética de lo nuevo. Con la paz de Cristo viene la capacidad de pensar en lo bueno, lo verdadero y lo bello. Gracias por su blog.
Publicado por: Jonathan | 26/01/2007 en 07:09 a.m.
Estoy de acuerdo en la interpretación que haces: la necesidad de “tempo” interior, que puede -y debe- ser compatible con una actividad a veces frenética como el periodismo (o, en general, las relacionadas con los medios de comunicación). Los beneficios no son sólo personales, sino también profesionales: se hace un mejor trabajo. Muchas gracias, Jonathan, por tus comentarios.
(Algodeti, mucho ánimo con la blogonovela!..).
Publicado por: dc | 27/01/2007 en 06:32 p.m.