Durante la audiencia general del pasado miércoles, el Papa se refirió a que “el rechazo de Cristo” se manifiesta de muchos modos, “como la presentación de un Jesús modernizado o, mejor aún, postmodernizado; un Jesús hombre, reducido a simple ‘maestro de sabiduría’ y privado de su divinidad; o bien un Jesús tan idealizado que parece a veces sacado de un cuento de hadas”.
Con estas palabras en la cabeza he visto (vía Open Book) el elenco que Anthony Sacramone hacía hace unos días en First Things de las infinitas interpretaciones que se han formulado a propósito de la figura de Jesús (con sus respectivos links). Hay de todo: fue una mujer, un extraterrestre que está enterrado en Japón, sobrevivió a la crucifixión y está enterrado en Kashmir, fue budista, fue musulmán, fue mormón, fue un mago, un gnóstico, fue el hijo de María y de un soldado romano, nunca existió, nunca fue ejecutado, etc.
Ahora, parece que también Paul Verhoeven -director de películas de gran densidad, como Robocop, Basic Instinct o Showgirls-, quiere ofrecer su versión, con el ardor de quien piensa que es el primero que lo hace. Así, desea “poner al descubierto un montón de cosas que el cristianismo ha eliminado y enterrado”. Es difícil imaginar qué es lo que queda por decir, teniendo en cuenta además que el cristianismo es la religión más diseccionada que existe... Con todos estos datos en la mano, me parece que el libro que Benedicto XVI ha prometido sobre la figura de Jesucristo no puede llegar en un momento más oportuno.


Comentarios