El ayuntamiento de Chicago se opone a que los productores del film “Nativity” sean uno de los patrocinadores de un mercado popular navideño, el “Christkindlmarket”, que tiene lugar en la ciudad desde hace once años. La razón inicial es que se trataba de un evento demasiado comercial (“un estudio de Hollywood que busca promocionar una película para vender entradas”).
Como resulta que los otros patrocinadores del mercadillo también son firmas comerciales (como Hard Rock Hotel, Mercedes-Benz y Lufthansa), las razones para negar el permiso se han modificado: mostrar escenas de una película sobre la historia de José y María y el nacimiento de Jesús puede ser “poco delicado hacia las muchas personas de otros credos que acuden al festival”.
Al informar de este episodio, uno de los diarios locales, The Chicago Tribune, muestra su sorpresa, teniendo presente que la película hace referencia al mismo nombre del mercado (“Mercado de Cristo Niño”, sería la traducción literal) y a la inspiración que le dio origen. Se puede entender que no guste que se haga marketing de temas religiosos, pero me parece que las razones aludidas en este caso suenan un poco esquizofrénicas.


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