La muerte esta madrugada, en Florencia, de la periodista italiana Oriana Fallaci coincide curiosamente con una movilización del llamado islam moderado contra unas palabras de Benedicto XVI. Citando al emperador Manuel II Paleólogo, el Papa había mencionado días atrás un hecho histórico, del que da cuenta el mismo Corán: que el islam se difundió también gracias a la espada. El tam-tam de que “el Papa había ofendido al islam” se transmitió en seguida, y no por canales “fundamentalistas”, sino a través de Al Jazeera y Al Arabiya, las dos cadenas de televisión todo noticias del mundo árabe. Tal vez hayan favorecido ese furor titulares como los de France Press (“El Papa disfruta de un tiempo privado después de haber abofeteado al islam”).
Se pregunta Magdi Allam, árabe y experto en temas musulmanes del Corriere della Sera: “¿Porqué los musulmanes, sobre todo los llamados moderados, no se levantan con tanto ahinco contra los verdaderos y eternos profanadores del islam, los terroristas islámicos que masacran a los propios musulmanes en nombre del mismo Dios, contra los extremistas islámicos que legitiman la destrucción de Israel e inculcan la fe en el llamado ‘martirio’ islámico, mientras ahora se sienten en el deber de promover una especie de ‘guerra santa’ contra el jefe de la Iglesia católica que legítimamente expresa sus valoraciones sobre el islam, con respeto, pero con claridad?”.
Según Allam, la lección que hay que sacar es que Occidente necesita dejar de sentirse culpable de todos los males del mundo. “El problema está dentro del islam, que de una fe religiosa se ha transformado en una ideología destinada a imponer un poder teocrático y totalitario sobre todos los que no son a su imagen y semejanza”. Y aquí vuelvo a Oriana Fallaci, que a raiz de los hechos del 11 de septiembre de 2001 regresó a la luz pública, después de varios años de silencio, con el polémico ensayo "La rabia y el orgullo", en el que con su estilo arrollador pedía a Occidente que se despertara... Descanse en paz una periodista incómoda, pero honesta.


en un dia tan especial entre el Islam y el papa no es concidencias...
leer su ultima entrevista en el diario el mundo..
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/15/cultura/1158304138.html
Publicado por: alvaro | 15/09/2006 en 06:21 p.m.
Gracias por el link. La leí cuando se publicó y me pareció una bofetada. Ese efecto se ha multiplicado al releerla ahora.
Publicado por: dc | 16/09/2006 en 11:09 a.m.
Si me permite el comentario: me parece que el problema reside en que los musulmanes no tienen distinción entre estado y religión frente a occidente que sí distingue un estado laico (a efectos prácticos) frente a las creencias de sus ciudadanos (factor religioso). Para los árabes en general occidente es cristiano. Igual que nosotros echamos a todos los musulmanes en el mismo saco ellos hacen lo mismo con los cristianos. A parte de la mentalidad islámica radical, hay que añadirle al problema las heridas sufridas por estos pueblos a lo largo de los dos últimos siglos: durante el colonialismo Europeo; en el siglo XX con el tema de la imposición del Estado de Israel en Palestina, que es la madre del cordero, además de diversas guerras con intervenciones militares como Irak; la propaganda anti-musulmana tras los atentados del 11 de septiembre, etc. En general todos estos factores han ido gestando un clima de “odio a occidente” que hace que las palabras del Papa produzcan el efecto del alcohol derramado sobre una herida.
(Con todos mis respetos a nuestro Santo Padre, que no hizo sino defender la Verdad).
Publicado por: ELEAZAR | 17/09/2006 en 02:02 p.m.
Gracias por la anotación. Añado una causa más al elenco: la miopía (en el mejor de los casos) de buena parte de la "leadership" político y religiosa de esos países. Pienso que conviene no exagerar con las culpas y errores de "Occidente" (que los hay).
Publicado por: dc | 18/09/2006 en 10:26 a.m.