Pocas figuras del Vaticano han tenido en los últimos años un perfil periodístico tan marcado como Joaquín Navarro-Valls, que concluyó hoy veintidós años de servicio a la Santa Sede. Con la salida de escena del “portavoce” concluye una época que ha supuesto un giro copernicano en los modos con que la Santa Sede aborda lo que hoy se denomina comunicación institucional.
Desde mi punto de vista y por lo que he podido observar en primera persona, la tarea de Navarro-Valls al frente de la Oficina de Prensa de la Santa Sede se puede resumir en dos característica: profesionalidad (una cualidad a veces ausente en ciertos ambientes eclesiásticos, en los que se piensa que basta con ser clérigo para saber hacer las cosas) e intuición (era necesario plantear iniciativas que no se habían planteado antes, descubrir vías inexploradas para hacer resonar la voz del Papa).
Estoy convencido de que los mayores quebraderos de cabeza no se los (hemos) proporcionado los medios de comunicación sino algunas estructuras internas vaticanas, víctimas de ciertas inercias del pasado. El “portavoce”, sin embargo, siempre contó con el apoyo del Papa. De hecho, su figura está inseparablemente unida a la de Juan Pablo II. Aunque eran bien conocidos sus deseos de retirarse, Benedicto XVI consiguíó retenerlo más de un año (parece que este fue el consejo que dio el rey Juan Carlos al nuevo Papa durante su saludo tras la misa de inauguración del pontificado). La esperanza ahora es que Navarro-Valls consiga poner por escrito, al menos, parte de los recuerdos y experiencias acumulados durante estos años.


Diego, dos preguntas:
¿Podrías hacer un perfil del nuevo portavoz, teniendo en cuenta estas dos características que señalas: profesionalidad e intuición?
¿Piensas que el cambio de personas puede significar un cambio también en el modo de entender la comunicación institucional por parte de la Santa Sede?
Muchas gracias.
Publicado por: csb | 12/07/2006 en 05:56 p.m.
Me sumo a las peticiones: perfil y profecía.
Publicado por: Montse | 12/07/2006 en 06:28 p.m.
Puedo hacer algunas conjeturas sin que lleguen al nivel de profecia. Lo intento en otro post. Pero vaya por delante que el nuevo director de la Oficina de Prensa es una persona de cualidades excepcionales.
Publicado por: dc | 13/07/2006 en 03:53 p.m.
Según mi opinión sobran los comentarios sobre los clérigos. Sonaban a nuevo (hace 40 años) y hoy suenan a rancio. Mejor no generalizar. Es bastante banal. No es bueno contestar a las clericaladas con las laiconadas.
Publicado por: Pedro perez | 14/07/2006 en 09:06 p.m.
Pedro, estoy tan de acuerdo contigo que, en efecto, no he generalizado. He dicho exactamente: una cualidad a veces ausente en ciertos ambientes eclesiasticos. Gracias por el comentario.
Publicado por: dc | 14/07/2006 en 10:08 p.m.