La homosexualidad parece un tema periodístico obligado, al menos para algunas cabeceras. El País (26 de junio) vuelve a dedicar un amplio espacio, con tonos de admiración, a lo que –de seguir así- podría convertirse en una sección fija del periódico: “familias homosexuales”. Ya no se trata de proponer que se superen las discriminaciones injustas, sino de presentar lo homosexual como modelo de vida. Un marciano que se guiara solo por las informaciones del diario madrileño, llegaría a la conclusión de que lo característico de las "otras" familias es... la violencia doméstica.
Pero como los cuentos de hadas no existen, en esos mismos días la prensa se hizo abundante eco del primer “divorcio homosexual” en España. Se trata de una pareja que decidió romper el vínculo que, acogiéndose a la reforma del Código Civil español promovida por Rodríguez Zapatero, había contraido unos pocos meses antes. Las informaciones subrayaban que uno de los puntos de discusión entre los contrayentes separados fue la lucha por adjudicarse la custodia de los perros que poseía la pareja.
Este detalle no pasó oculto a algunos observadores. Escribe, en efecto, Il Foglio (27 de junio): “con todo el respeto por las personas, no se puede evitar -al menos- la sorpresa por el hecho de que al centro de la controversia esté la cuestión de la custodia de los perros, que parece sustituir a la controversia de la custodia de los hijos, típica de las causas de divorcio de las parejas heterosexuales”. Ahora entiendo mejor porque un homosexual declarado como Gianni Vattimo se mostrara contrario al "matrimonio homosexual".


Comentarios