El diario londinense The Daily Telegraph (1 de abril) publica una entrevista con el Dalai Lama, de 70 años, que ha sido reproducida por diversos periódicos de otros países. El texto no está escrito en forma de preguntas y respuestas sino como el relato de la periodista de su encuentro con el líder tibetano. A lo largo de la conversación, el Dalai Lama subraya -entre otras cosas- el no absoluto del budismo a la homosexualidad. Lo dice de un modo más bien crudo:
"A gay couple came to see me, seeking my support and blessing. I had to explain our teachings. Another lady introduced another woman as her wife - astonishing. It is the same with a husband and wife using certain sexual practices. Using the other two holes is wrong." (…)
“A Western friend asked me what harm could there be between consenting adults having oral sex, if they enjoyed it," the Dalai Lama continues, warming to his theme. "But the purpose of sex is reproduction, according to Buddhism. The other holes don't create life. I don't mind - but I can't condone this way of life”.
Es un “no” sin matices, remarcado por la idea de que el sexo es para las procreación. Lo que me ha sorprendido no han sido las declaraciones en sí, sino la poca protesta que han suscitado. No he leído ninguna declaración de "colectivos gays" que le tilden de homofobia o de querer imponer a los demás su propio modo de pensar. Me pregunto si es que son acusaciones reservadas solo contra los cristianos.


Ciertamente, en el mundo occidental, para todo el mundo es claro el problema de la hosexualidad masculina y femenina, y como ella está ligada al intento, occidental, de destruir el concepto de la familia heterosexual. Dado que es el catolicismo, en occidente, el que en toda su historia ha condenado claramente estas actitudes, no es de extrañar el silencio ante las palabras de un representante de otra cultura, que poca o ninguna resonancia tiene en occidente. El propósito de algunas corrientes sociales e intelectuales occidentales es la destrucción de los valores cristianos, por lo que en el fondo es la dura lucha al interior de una cultura, cimentada sobre las verdades cristianas, pero que quiere rechazarlas
Publicado por: hugo barona becerra | 08/05/2006 en 04:04 p.m.
La conclusión es que al Dalai Lama (y no es el único) se le instrumentaliza. Si hubiera dicho lo contrario, esa información habría tenido muchos ecos y sequelas...
Publicado por: dc | 14/05/2006 en 04:58 p.m.