“Convertir los problemas en oportunidades de comunicación” (por ejemplo, a propósito de "El Código Da Vinci"). Este podría ser uno de los mottos del Seminario Internacional sobre Iglesia y comunicación en el que acabo de participar en Roma. Saco una frase porque resulta difícil intentar siquiera un resumen de un encuentro muy rico de sugerencias, en el que han intervenido doscientas cincuenta personas de treinta y cinco países, con unas cincuenta ponencias, paneles y comunicaciones.
Otras frases, traducidas de memoria, podrían ser: “el trabajo de comunicación institucional [de la Iglesia como de cualquier otra institución] consiste en expresar la identidad de la institución, no en inventarla”; “no es suficiente para la Iglesia con navegar en las mareas, es necesario también que produzca olas”; “si se quieren peces, no se puede tener la barca en el puerto”...
Entre los participantes figuraban el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, así como los los responsables de comunicación de las conferencias episcopales de Estados Unidos, Italia, Rusia, Holanda, Suecia, por citar algunos países muy diversos entre sí. El portavoz de la Santa Sede subrayó que la sensibilidad de Juan Pablo II por el mundo de los medios de comunicación la ha encontrado “intacta” en Benedicto XVI.

La mayoría de comentarios sobre la religión católica en la prensa en general adolecen de un gran desconocimiento del verdadero significado de nuestra religión y se quedan en los lugares comunes.
Publicado por: Mario Moron | 08/05/2006 en 04:15 a.m.
Purtroppo sono rari i giornalisti che informano su eventi ecclesiali o comunque riguardanti la religione o li commentano, che conoscono la Chiesa dall'interno. E' anche riduttivo parlare in termini culturali, che spesso sono soprattutto ideologici, di argomenti che riguardano la sfera spirtuale e quella etica. Per lo meno occorrerebbe essere dotati di quella cultura che è intessuta di 'conoscenza'.
E allora è facile cadere nel pressapochismo, nei luoghi comuni e non riuscire neppure a cogliere la valenza, altissima, delle parole del Papa, per esempio
Publicado por: Miriam | 08/05/2006 en 01:00 p.m.
No niego, desde luego, lo que decís (en este blog hay ejemplos) pero también hay que subrayar los casos en los que se consiguen superar esas deficiencias. Mi impresión es que a veces la memoria es más sensible para los casos negativos.
Publicado por: dc | 14/05/2006 en 04:46 p.m.