¿Cuántos de ustedes han sentido oído [perdón] en su parroquia hablar de la encíclica “Deus caritas est”? La pregunta surgió hace unos días durante un seminario dedicado a temas de comunicación. Ninguno de los presentes contestó afirmativamente. Habían pasado casi dos meses desde la publicación del documento. Todo lo que los asistentes al seminario sabían de la primera encíclica de Benedicto XVI procedía de las noticias de prensa.
No pretendo dar validez universal a este episodio. Estoy seguro que en muchos lugares se ha glosado y explicado profusamente la encíclica. Pero pienso no equivocarme si subrayo que la tendencia general es silencio, ignorancia, caso omiso, indiferencia... no sé cuál es la palabra adecuada. En todo caso, es la misma suerte que han corrido buena parte de los textos de Juan Pablo II. Se hablaba de ellos en todos los lugares menos en las homilías dominicales. Para superar esa situación, Juan Pablo II inventó el bypass: llegar a la gente por otros canales.
Se suele decir que el problema de la comunicación de la Iglesia es que no entiende las dinámicas de los medios de comunicación. Pienso, sin embargo, que el problema principal es interno. No hace llegar a sus fieles todo el potencial de que dispone. Por lo general, se atasca en informaciones y contenidos anodinos, rancios y poco interesantes. Ya quisieran muchas instituciones tener la “audiencia” semanal que tiene la Iglesia católica incluso en países con baja asistencia a la misa dominical.


Descubro con alegría en zenit la direción de este espacio de diálogo sobre el trato de los medios de comunicación a las noticias de la Iglesia.
Con respecto al tema de la encíclica "Dios es Amor" he realizado algún seguimiento en los medios escritos y en espacios como este en Internet y sorprende que personas tan preparadas cono Juan José Tamayo realicen comentarios tan torpes y falsos sobre esta encíclica en página 33 de la edición de el Pais del 4 de marzo.
Esto sólo se comprende por que vive de criticar y ridiculizar a la iglesia o por que guarda en su corazon rencores acia su madre en la fe.
No podemos pasar por alto que la Iglesia es la única institución con presencia mundial que se opone abiertamente a los postulados deshumanizadores del nuevo imperio.
Es lógico que suponga persecución desde todos los ámbitos, especialmente, los medios de comunicación.
Frente a esto quiero brindar la posibilidad de acceder a otra página web que es un buen instrumento para la lucha por el Reino de Dios, la Verdad y la Justicia: www.solidaridad.net
Publicado por: Pablo Tejada | 08/05/2006 en 09:50 p.m.