Se anuncia para el 19 de mayo el lanzamiento de la película “El Código Da Vinci”. Será interesante ver cómo se organiza de modo soft la venta de un producto que, en síntesis, dice que la Iglesia lleva dos mil años mintiendo.
Pienso que puede ser un buen ejercicio detectar cómo se convierten en noticia las iniciativas de marketing que está desplegando la "Columbia Pictures / Sony" de cara al lanzamiento worldwide. Al principio reinó el hermetismo absoluto: ninguna filtración, a excepción de una homeopática dosis veraniega (sobre los problemas para conseguir autorización para filmar en determinados lugares). La curiosidad estaba por las nubes. El primer trailer del film no mostraba absolutamente nada, solo letras, luces y sombras.
Con el nuevo año, llega un trailer que enseña algo y un servicio periodístico controlado y concordado en exclusiva con Newsweek, del que ha bebido el resto de la prensa (la noticia sobre el “El casting de Chirac” ha aparecido en medio mundo). El director desvela a Newsweek que no ha introducido ningún cambio: la película sigue fielmente el libro. La única diferencia es que al comienzo del film aparecerá en la pantalla (o se gritará) la palabra “Fiction!”, al contrario que en la novela (que se introduce advirtiendo que su contenido es “accurate”).
Los que nos dedicamos al mundo de la comunicación podemos aprender muchas lecciones de márketing con "El Código Da Vinci". Se ve que detrás hay gente inteligente (dejo de lado si “con” o “sin” escrúpulos). Además, tienen dinero. La película ha costado 125 millones de dólares. Naturalmente, quieren recuperarlos (a ser posible, con holgura). De lo que no estoy tan seguro es de si harían lo mismo si el tema de fondo no fuera la Iglesia, sino los judíos o los musulmanes. No es una pregunta original, pero es una buena pregunta.


Comentarios